La visita del Alondras hace que, por una vez, el Sporting Pontenova no recele a jugar como local. En esta ocasión confía en que las reducidas dimensiones del terreno de juego se conviertan en un aliado y en el principal enemigo del equipo rival, acostumbrado a rasear el cuero y llegar a la meta rival con continuas combinaciones. Los espacios serán mínimos, de ahí que Domingo Seijas, el técnico local, espere que Alondras se sienta «incómodo». «Se verá obligado a recurrir al fútbol directo y, aunque tiene jugadores con calidad para decidir en cualquier jugada, perderá credibilidad en sus posibilidades», asegura. Al Sporting Pontenova no le queda más salida que la de ganar el partido. Con el paso de las jornadas su situación se va transformando en irreparable, mientras la plantilla se aferra a los tópicos de la esperanza y está dispuesta a «exprimir al máximo las pocas posibilidades que nos quedan», indicó Seijas. En el bando local causa baja el meta Toni, castigado con un partido de sanción, por lo que Alberto volverá a situarse bajo los palos. Pontenova: Alberto; Chema, Sinde, Couso, Javi, Luchi, Guerreiro, Noly, Alberto García, Negrín y Juanín. Alondras: Román; Peter, Veli, David, Torres, Berto, Raúl, Juan, Barcia, Carlos Palmás y Javi Palmás. Árbitro: Pérez Alleres (Vigo). Campo: A Mina (17 h.).