YOLANDA GARCÍA LA ENTREVISTA José Luis Otero, portavoz del colectivo de taxistas de Foz La pretensión inicial por parte del Concello de Foz de hacer peatonal la calle Martínez Otero en el casco urbano ha causado malestar entre la agrupación de taxistas al plantearse una posible reubicación de su parada, que se localiza en esa misma calle desde hace al menos cuatro décadas. Sin haberse llegado a una reunión entre ambas partes, la polémica se reavivó estos días. Finalmente, el alcalde afirma que «todo quedará como antes». Los taxistas defienden que se han quejado porque pretenden dar un «buen servicio».
16 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.José Luis Otero ejerce de portavoz de la agrupación focense de taxistas, que engloba a diez conductores. A su opinión generalizada, otros compañeros de profesión van añadiendo sus puntualizaciones particulares. -¿Cómo ha ido surgiendo este conflicto en Foz? -Era definitivo. Había una subvención para hacer la calle peatonal y un día nos enteramos de que teníamos que abandonar esta parada, de hace 40 años. Nos molesta la forma que se tuvo de decirlo, avisándonos de que había quejas de dos o tres comerciantes. Se dijo que lo hiciéramos voluntariamente y que si no aceptábamos salir de aquí, se miraría. El sábado tuvimos el último contacto con el alcalde, insistiendo en que retrocediera. Está a tiempo. Oímos que no había vuelta atrás. «Al parecer -comenta otro taxista- los comerciantes se quejaron porque querían también aparcar aquí. Y ya vamos cansados de luchar con los conductores particulares». Entre otras razones, aluden a la «falta de señalización». -¿Desde cuándo se ha dado esta situación? -Desde hace tres meses. En septiembre se nos dijo que había que arreglar la calle. -¿Qué problemas se plantearon desde entonces? -Antes estábamos en batería y, desde el otro día, en línea por lo que sólo cogen seis de los diez taxis que hay. También se proponían otras alternativas: la calle García Lorca, la Avenida da Mariña o frente al ayuntamiento. Nosotros respondimos que aquí llevamos muchos años y que no estamos dispuestos a cambiar. Esta parada lleva aquí antes que ese edificio -dice José Luis Otero, señalando al frente-. -Entonces, ¿no consideran válidas las alternativas? -Ninguna reúne las condiciones -señala junto al portavoz, otro taxista-. Necesitamos un lugar donde poder ventilar el coche y, hay un tanto por ciento alto de viajeros que es gente de edad. No se trata de que sea cómoda -continúa el portavoz del colectivo- para nosotros, sino para la gente. Tampoco decimos «la calle es mía». Sólo queremos dar un servicio al pueblo. Esta parada es una comodidad, la única alternativa para ofrecer un buen servicio. Es un sitio tranquilo. Queremos dar un buen servicio sin peligro ninguno. «El mercado -argumenta otro taxista- está cerca. En esta zona hay farmacias, supermercados... Si cuando se puso esta parada hace 40 años los médicos estaban por aquí». -¿Mantuvieron alguna reunión con el concello? -Quedamos de hacerla pero si es para echarnos, no la queremos. «No estamos de acuerdo en cambiar; reconsidere», le he dicho como portavoz al alcalde. Y le advertí que esto podría llegar lejos. -¿Han adoptado alguna iniciativa de momento? -Estamos recogiendo firmas entre usuarios y vecinos de Foz para que no se cambie la parada. Empezamos hoy -por ayer-. Por nada nos rendiremos -señala otro taxista-.