Ese servicio público no funciona desde el día 16 y la Consellería de Xustiza aún no ha enviado sustitutos El Juzgado de Paz de Ribadeo, ubicado en la Praza de Abaixo -detrás de la casa consistorial- permanece cerrado desde el pasado día 16 porque no hay personal disponible para atenderlo. La pasada semana se marchó de vacaciones una de las trabajadoras de ese servicio público, mientras que la otra está de baja laboral por maternidad. Aunque desde el Juzgado de Mondoñedo se avisó a la Consellería de Xustiza para cubrir la plaza, el inmueble permanecía ayer cerrado y sin ningún cartel informativo para los usuarios.
23 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.REDACCIÓN RIBADEO En el gobierno local ribadense se enteraron de que el Juzgado de Paz estaba cerrado después de que una persona, que necesitaba con urgencia una fe de vida, se dirigiera a las dependencias municipales pidiendo información. Nadie se preocupó siquiera de pegar en el exterior de esas oficinas administrativas un cartel explicando los motivos del cierre o a dónde dirigirse en caso de necesitar algún documento. Desde la pasada semana, numerosos usuarios se han sorprendido al encontrarlo cerrado a cal y canto. Según informaron fuentes del Juzgado mindoniense, del que depende el de Ribadeo, «ya se han realizado los trámites oportunos, en el sentido de que hemos dado aviso a la Consellería de Xustiza, pues es Xerencia quien tiene que cubrir la plaza». Sustitución urgente «Nos dijeron que lo harían a la mayor brevedad», afirmaron en Mondoñedo, pero lo cierto es que ayer las instalaciones de Ribadeo seguían cerradas. Como medida provisional, y para atender a quienes tengan que tramitar o solicitar algúndocumento, el juzgado mindoniense -según confirmaron ayer- desplazará una vez por semana a un funcionario, en calidad de secretario, «que irá a firmar». Lo que no se sabe es cuándo ni a qué horas. Fuentes de la Consellería de Xustiza no confirmaron que vaya a enviar un sustituto temporal al juzgado de Ribadeo. Consultadas ayer por este diario, lamentaron no haber locado en la puerta un cartel informando a los usuarios qué pueden hacer o a dónde dirigirse mientras siga cerrado.