La escasez de sardina dispara los precios en la comarca hasta mil pesetas el kilo

REDACCIÓN VIVEIRO

A MARIÑA

GABRIEL TIZÓN / XAIME F. RAMALLAL

La lonja de Burela sólo ofertó 20.000 kilos en las últimas horas, la mayor cantidad subastada desde hace semanas en la zona A dos días de la conmemoración de la llegada del solsticio de verano, de la festividad de San Juan, de las sardiñadas al lado de las hogueras, la historia se repite. Como en años anteriores, la escasez de sardina vuelve a disparar los precios en A Mariña. La rula de Burela fue la única de la comarca que subastó sardina en las últimas horas, con una cotización por kilo que osciló entre 408 y 568 pesetas. Para el consumidor final, significa un precio que supera las mil pesetas el kilo, una vez sumados gastos y beneficios del intermediario. Contrasta con el de la «xouba» procedente de Cataluña, que puede adquirirse a unas 500 pesetas.

20 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde hace al menos dos meses no se recuerda en la lonja de Burela ni en otra de la comarca tanta sardina como la vendida entre anteanoche y ayer por la mañana. Se subastaron 20.097 kilos, desembarcados por cerqueros de Foz y Burela y Pontedeume, indicaron desde Armadores de Burela, sociedad gestora de la rula. Aún así, la cotización de las cajas de 25 kilos, ha sido elevada: entre 10.200 pesetas (408 el kilo) y 14.200 (568). Ese precio de la primera venta se multiplica porque los comercializadores han de sumarle coste de caja, tarifa de lonja, transporte y beneficio. En definitiva, que al consumidor final un kilo de sardinas puede costarle 1.000 o 1.200 pesetas. Aún dista de las 28.000 pesetas por caja (1.120 el kilo) que llegó a alcanzar el año pasado el día anterior a San Juan en la lonja de Burela. Por tanto, no sería descabellado pensar que el viernes rozase en pescadería las 2.000 pesetas el kilo «Xouba» catalana Contrasta con las cotizaciones que había la semana pasada en las pescaderías, donde el kilo se vendía a 700 pesetas. Otra opción para mantener la tradición de sardinas en San Juan, cuando están en su mejor momento porque «mollan o pan», son las pequeñas xoubas procedentes de Tarragona. De sabor distinto y con menos grasa, su precio en algunas pescaderías oscilaba ayer entre 500 y 600 pesetas el kilo. Precavidos, comisiones que organizan sardiñadas tan famosas como la de Covas, en Viveiro, o la de la calle Corporaciones en Foz, procuran encargarlas con antelación para conseguir precios más ajustados y mantener la tradición de regalarlas asadas en esas fiestas. Para atender las encargas, comercializadores de pescado de la comarca han acudido a lonjas de la parte alta de las Rías Baixas, como Portosín, según las informaciones obtenidas.