Novedades Carminha: «Nuestro objetivo cada año es ser la canción del verano»

AL SOL

NOVEDADES CARMINHA
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Fijos en los festivales de toda España, este fin de semana vuelven a Galicia como principal reclamo del Vive Nigrán

18 jul 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Espíritu vacilón, estribillos adhesivos y, ahora también, ritmos que impiden mantener el pie quieto. Novedades Carminha tienen la receta para convertir sus conciertos en una fiesta loca. «Queremos que cada concierto sea una especie de bodorrio», explica Jarri, su bajista. El sábado liderarán el festival Vive Nigrán en donde estarán Ángel Stanich, Hidrogenesse, Meneo o Las Chillers.

-¿Les gustaría ser la canción del verano?

-Nos encantaría. Lo intentamos con Te quiero igual. Luego sacamos Verbena y nos dio muchas alegrías. Lo vamos a seguir intentando. Nuestro objetivo de cada año es ser la canción del verano.

-¿Cuál es su canción veraniega?

-En este momento, alguna de João Gilberto. Tras su muerte, estuve repasando estos días su discografía. Desafinado, por ejemplo, puede ser una. O Corcobado.

-¿Y alguna que repudie?

-¡Buff! Algún reguetón de estos que suenan todo igual. Me gusta el reguetón, pero no ese que va por el libro donde todos los bombos suenan igual, todas las cajas suenan igual y todos los recursos son iguales. Estoy harto de eso.

-Su último disco es muy rítmico. ¿Han dejado de ser un grupo de guitarras para ser uno de bajo?

-Es posible que bajo, batería y percusiones hayan ganado protagonismo. En los últimos años las bases rítmicas están en primer plano, pero seguimos apostando por las guitarras. Somos una banda de rock n’ roll, aunque experimentemos con otros sonidos como el reggae o el hip-hop.

-Ahora canturreo alguna canción suya y me viene la linea de bajo a la cabeza, no el riff de guitarra.

-¡Qué guay! Por la parte que me toca estoy contento. Nosotros hacemos música de baile y las bases rítmicas tienen mucha importancia. Es lo que te hace mover el culete en las pistas de baile y los festivales de verano.

-Hay una bajada de velocidad. 

-Sí, lo hemos trabajado mucho. En la composición buscamos la veolucidad exacta del sonido para encontrar el punto en el que la canción nos da en la patatita

-Todo esto hay que conciliarlo en directo con el origen punk del grupo. ¿Se reconocen en aquel sonido chispeante de los primeros discos?  

-Sí, de hecho es muy divertido mezclar las dos etapas en directo. Yo creo que tiene bastante sentido y que hemos logrado montar un repertorio de directo para este verano que funciona. Novedades Carminha es un grupo de directo, sobre todo.

 -¿Son verbeneros?

-Siempre lo hemos sido, personal y profesionalmente. Lo hemos hecho explícito con la canción Verbena. El espíritu de las orquestas en Galicia nos ha contagiado. Nos gusta bucear en diferentes estilos, entre ellos los latinos. Y la verbena en Galicia, tal y como la entendemos ahora, viene de aquellos emigrantes que volvieron con nuevas músicas y ritmos.

-¿Les gustaría ser parte del repertorio de una orquesta?

-Eso sería genial. Ojalá. Me gustaban mucho Los Satélites de A Coruña. A mí me van las orquestas clásicas. No me acaba de gustar todo este tema de los fuegos artificiales, los espectáculos de luz y las orquestas que llevan todo secuenciado.

-¿Van a coincidir con Los Planetas en algún festival??

-No lo sé. El año pasado, sí. Tocamos justo después de ellos. Fue muy divertido. De hecho, empezamos con Te quiero igual.

-Esa que dice: «Aunque te gusten Los Planetas como a todos los puretas yo te quiero igual».

-Bueno, eran unas referencias astrales, pero hubo quien lo entendió de otra manera [risas].

-Ya, ya… Por cierto, cerró este año Novedades Carminha, la tienda de Santiago de la que tomaron el nombre. ¿Cómo lo vivieron?

 -Sí, estuvimos llamando para conseguir el cartel. Al final lo dejaron en su sitio aunque abrió una tienda de sombreros. 

-Habría que proteger el cartel como patrimonio de la ciudad. 

 -De hecho hablamos con el alcalde de entonces y él estaba muy a favor de conservarlo. Llamó a la tienda para interesarse. Es decir, que era un asunto de ciudad casi. Lo cual nos pone muy contentos, porque nosotros no hicimos más que robarle sin avisar el nombre a esa tienda y ponernos a tocar.