Alarmantes mensajes integristas

Rana Moussaoui EL CAIRO / AFP

INTERNACIONAL

El salafista Hazem Abu Ismail desató una intensa polémica en Egipto al declarar que si era elegido presidente prohibiría los espacios de trabajo con personas de ambos sexos y la venta de alcohol. Mientras los Hermanos Musulmanes buscan tranquilizar a laicos y cristianos, los salafistas no dudan en expresar públicamente sus propuestas.

La chispa la prendió el jeque Ismail, candidato declarado a las futuras presidenciales con el rótulo de «independiente», que declaró en televisión que no permitirá que su hijo se case con una mujer sin velo, porque semejante mujer no sería «una madre adecuada». Consideró también que «la mezcla [de sexos] en lugares de trabajo es inaceptable», y que, si dependiese de él, prohibiría «la venta y la fabricación de alcohol», pero dejando a los ciudadanos la libertad de beber en sus casas.

El jeque provocó la ira de los jóvenes, que llegaron a crear la página en Internet Digamos No a Hazem Abu Ismail.

«Hazem Abu Ismail es un payaso», publicó un internauta en Twitter. «Pero el 25 % de los electores votaron por él. Espero que esto sea porque esos electores no tienen ninguna experiencia política». «¡Comenzó el proceso para que nos convirtamos en un nuevo Afganistán!», escribió otro. Muchos acusan a los islamistas de haber «robado» la revolución. «Mi padre, laico, no murió durante la revolución de enero para que Egipto vote por un Hazem Abu Ismail. No, no y mil veces no», publicó un joven identificado como Faten.