«A Cristina le puede pasar lo mismo que a Menem»

Enrique Clemente Navarro
enrique clemente MADRID / LA VOZ

INTERNACIONAL

25 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«Va a haber una concentración de poder extrema y peligrosa»», asegura Marcos Aguinis. El escritor argentino está en Madrid para presentar su novela El joven Liova (Plaza & Janés), que narra los primeros años de la vida de León Trotski. Muy crítico con Cristina Fernández, asegura que «los que opinamos diferente y no nos sometemos al poder somos marginados, no salimos en los medios oficiales».

-¿Cómo explica esta victoria aplastante de Fernández?

-Es producto de haber impuesto un régimen populista que tiene una maquinaria muy diabólica de captación e hipnosis. Los Gobiernos populistas, como el argentino, se caracterizan por políticas de corto plazo que consisten en regalar golosinas al pueblo y hacerle creer que están luchando contra la pobreza y por el bienestar de la gente. No me asombro de que haya ganado, como no me asombraré de que dentro de dos años caiga en picado. Menem arrasó en 1995 y poco tiempo después era un demonio. Argentina no aprende de la experiencia y vuelve a pisar siempre la misma trampa. Es posible que a Cristina le pase lo mismo que a Menem.

-Pero la situación económica en Argentina ha mejorado.

-La situación más o menos buena que vive Argentina, a pesar de una terrible inflación del 30 %, es producto de la necesidad de alimentos que tienen países como China o la India y al precio alto de la soja. Pero Argentina es un país que exporta muy pocos productos, la soja y algunos más, lo cual es extremadamente peligroso. Si el viento de cola cesa, la ilusión de bienestar caerá.

-Se acusa a Cristina de ser autoritaria, como su marido.

-Es una mujer muy soberbia, muy vanidosa, no acepta que se le hagan preguntas, ella imparte clases de maestra permanentemente por la cadena nacional. Habla muy bien, es muy buena actriz y persuade. Sería bueno que cambiara algunas políticas, pero lo que no cambiará es su tendencia autoritaria a concentrar cada vez más poder. No tiene vergüenza en decir que ella lo decide todo. Le ha servido mucho quedarse viuda para enternecer al pueblo. La desaparición de Néstor le permitió crecer hasta el punto de que ahora se habla de cristinismo y no de kirchnerismo.

-¿Es una nueva Evita?

-Quiere serlo, pero se diferencia mucho. Evita podía besar a una persona con llagas y se dice que Cristina se lava las manos después de dársela a algún obrero.

-Usted denuncia el culto desmedido a la personalidad.

-Es desaforado, grotesco. Néstor no lleva un año muerto y ya se le está haciendo un mausoleo napoleónico y gran cantidad de avenidas, plazas o estaciones que llevan su nombre.