Los Veintisiete rechazan la propuesta de la CE para modificar el tratado
23 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Holanda y Finlandia impidieron ayer en un Consejo de Ministros del Interior de la UE un acuerdo sobre la entrada de Rumanía y Bulgaria en el espacio Schengen de la Europa sin fronteras.
El secretario de Estado de Seguridad español, Justo Zambrana, informó de que España apoyó una propuesta de Francia y Alemania que planteaba su integración en «dos fases», informa Efe.
En la primera se proponía la apertura de fronteras aéreas y marítimas, y en la segunda, la de las terrestres, sin prefijar ninguna fecha límite.
Aunque la idea de establecer dos etapas logró «gran aceptación» y fue considerada viable por los representantes de los servicios jurídicos de la Comisión Europea, la oposición de Holanda y Finlandia impidió su aprobación.
El asunto queda pendiente para el futuro, previsiblemente para la cumbre europea de octubre, según Zambrana.
Rumanía recibió con indignación el veto, y su ministro del Interior, Traian Igas, consideró inaceptable que «cambien las reglas del juego en plena partida» y que «motivaciones de política interna» hayan condicionado el veto. El presidente rumano, Traian Basescu, criticó que el Gobierno holandés haya «sacrificado la política de consolidación europea para agradar» a los diputados extremistas.
También Bulgaria mostró su descontento y decepción. Para su ministro del Interior, Tsvetan Tsvetanov, la posición genera una «colisión jurídica», ya que Sofía y Bucarest cumplen los criterios, pero no reciben un apoyo unánime a su entrada en Schengen.
El holandés Gerd Leers explicó que no es suficiente con cumplir unos requisitos técnicos para ingresar en Schengen, algo que pasa por el respeto del Estado de derecho, el control de la lucha contra la corrupción y la delincuencia organizada, y el afianzamiento del sistema judicial. Pese a los progresos, siguen existiendo «graves deficiencias», señaló.
Además, los países de la UE mostraron ayer su rechazo a la propuesta de la Comisión Europea para reformar el sistema de Schengen, por considerar que quebrantaría su soberanía, informa Efe.
España se ha sumado al rechazo de la mayoría de países, liderados por Francia y Alemania, a la opción presentada por la comisaria de Interior, Cecilia Malmstrom, de que los cierres de fronteras interiores por motivos extraordinarios se evalúen desde la Comisión Europea.
«No nos parece razonable dejar a la CE decisiones que interceden claramente en la soberanía nacional», señaló Zambrana.