La renuncia del ministro de Turismo llega después de denuncias de corrupción y reiterados abusos con dinero público.
15 sep 2011 . Actualizado a las 09:52 h.El Gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, sufrió hoy su quinta baja en ocho meses y medio con la renuncia del ministro de Turismo, Pedro Novais, por denuncias de corrupción y reiterados abusos con dinero público.
Para reemplazar a Novais, Rousseff escogió al diputado federal Gastão Vieira, oriundo del estado de Maranhao (norte), según anunció esta noche la ministra de Comunicación Social de la Presidencia, Helena Chagas.
Novais, de 81 años, se reunió esta noche brevemente con Rousseff a quien le entregó una escueta carta de 41 palabras en la que señala: «Cumplo el deber de pedirle mi salida del cargo de ministro de Turismo...», sin citar las causas de la renuncia, y concluye con una manifestación de «elevada consideración y respeto» hacia la mandataria.
El hasta ahora ministro es el quinto miembro del gabinete que Rousseff pierde desde que asumió el poder, el 1 de enero pasado, período en el que dimitieron por sospechas de corrupción los titulares de la Presidencia, Transportes y Agricultura, así como el ex responsable de Defensa, Nelson Jobim, que se apartó por diferencias con el Gobierno.
Entre 2003 y 2010, el ahora ex ministro de Turismo ocupó un escaño de diputado en representación del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el más influyente de la coalición gobernante junto con el Partido de los Trabajadores (PT).
En enero pasado, asumió su cargo tocado por denuncias de que había cancelado una cuenta en un motel, donde aparentemente hubo una fiesta con prostitutas, con dinero de la cámara baja. Novais negó en su momento que hubiera habido alguna fiesta pero sí admitió lo referente al pago, lo cual atribuyó a un «error» del personal que lleva su contabilidad y zanjó el asunto al reintegrar el dinero al Congreso.
Hace dos meses, logró mantenerse al margen de un escándalo de fraudes en el Ministerio de Turismo que llevó a la Policía Federal a detener temporalmente al ahora ex viceministro de ese despacho Federico Silva da Costa y a una veintena de funcionarios.
Sin embargo, el escándalo volvió a tocar su puerta este martes cuando el periódico Folha de Sao Paulo denunció que, mientras fue diputado, Novais mantuvo en su casa una empleada de servicio que era pagada con dinero de la cámara baja.