El ministro de Exteriores afirma que aunque la situación «ha mejorado» sigue habiendo muchos casos de brasileños a los que se le impide entrar en España.
16 jun 2011 . Actualizado a las 13:34 h.El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Antonio Patriota, afirmó hoy que, aunque la situación «ha mejorado», las no admisiones de brasileños que llegan a España con su documentación en regla continúan, lo que podría llevar a adoptar medidas de «reciprocidad».
«Después de un período en que las no admisiones estaban en un promedio de 250 por mes, se ha bajado a unas 140», declaró Patriota en una comparecencia ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.
El ministro recordó que, hace tres años, cuando hubo un conato de crisis diplomática por el elevado número de brasileños rechazados en las aduanas españolas, se creó un grupo binacional a nivel consular que mantiene una vigilancia permanente sobre el asunto, y se reforzó la cooperación, incluso en el terreno policial.
Patriota dijo que, mediante esas iniciativas, «se redujeron las arbitrariedades» en España, pero apuntó que «a pesar de todo eso, continúan ocurriendo algunas situaciones que son inaceptables» y que le planteó a la ministra de Asuntos Exteriores española, Trinidad Jiménez, cuando la recibió en mayo pasado en Brasilia.
«Ella admitió que existen situaciones que exigen atención» y que serán discutidas en próximas reuniones consulares, dijo Patriota, quien apuntó que se trata de «casos específicos de brasileños que son tratados de forma arbitraria y humillante».
Según el ministro, «si esa situación persiste podría analizarse la adopción de la reciprocidad» y exigir a los españoles que viajen a Brasil «las mismas garantías de hospedaje y bancarias», entre otras, que pide España como miembro de la Unión Europea (UE).
No obstante, Patriota dijo confiar en que el grupo de trabajo que existe en el ámbito consular y «la vía de la racionalidad» llevarán a «los resultados esperados», que son el fin de las no admisiones de brasileños que llegan a España con su documentación en regla.
De acuerdo a los datos del Ministerio de Relaciones Exteriores, la no admisión y posterior deportación de brasileños que llegan a los aeropuertos españoles bajó en forma constante desde 2007, cuando 3.013 personas fueron rechazadas.
En 2008 la cifra cayó a 2.196, llegó a 1.714 en 2009 y el año pasado se situó en 1.695, mientras que los no admitidos en los dos primeros meses de 2011 fueron 323.
España, que como miembro de la Unión Europea (UE) aplica para el ingreso de extranjeros las normas del acuerdo de Schengen, es una de las principales puertas de entrada de los brasileños al territorio comunitario.
Según las autoridades españolas, cada año viajan hacia España unos 260.000 brasileños y la enorme mayoría de los que son rechazados no cuentan con toda la documentación requerida, en muchos casos por problemas de información.