Merkel pide respaldo al Bundestag para sellar el fin de la era nuclear

EFE

INTERNACIONAL

Alemania se enfrenta a la «labor hercúlea» de reformar completamente su política energética señaló hoy la canciller alemana.

09 jun 2011 . Actualizado a las 13:03 h.

La canciller alemana, Angela Merkel, pidió hoy a todos los partidos representados en el Bundestag, el Parlamento alemán, el máximo respaldo para la aprobación de un paquete de once proyectos de ley que conducirán al apagón nuclear en Alemania en 2022 y la reforma total de su política energética.

Alemania se enfrenta a la «labor hercúlea» de reformar completamente su política energética, pero «somos el país de las ideas» y «la primera nación industrializada del mundo» en apostar por el fin de la energía atómica y el fomento prioritario de las renovables, dijo Merkel ante el pleno del Bundestag.

La canciller afirmó que «Alemania tiene el potencial y la fuerza» para abordar un objetivo que «se asemeja a la cuadratura del círculo», pero que es técnica y financieramente alcanzable.

Después de que el lunes aprobara el gabinete ministerial el paquete de proyectos de ley, la intervención de Merkel abrió su tramitación urgente en el Bundestag para que antes de la pausa estival sea sancionado por el Bundesrat, la cámara alta o de los Länder, y entre inmediatamente en vigor.

La canciller planteó en su discurso metas como conseguir que en 2020 el 35 % de la producción eléctrica en Alemania corra por cuenta de plantas de energía renovable y el 80 % en 2050, mientras el consumo eléctrico deberá reducirse un 10 % a lo largo de los próximos diez años.

Para ello será necesario, dijo, no solo fomentar la construcción de nuevos parques eólicos, sino ampliar drásticamente las redes de alta tensión o incentivar la renovación ecológica de los edificios para reducir su consumo energético.

En 2050 se debe conseguir que el impacto climático de todos los edificios sea nulo, según Merkel, que anunció subvenciones anuales de 1.500 millones de euros para el saneamiento de todas las construcciones y generosas rebajas fiscales para esas obras por un montante igual.

Asimismo, prometió un informe anual ante la cámara baja alemana para verificar el cambio de la política energética en base a los estudios de la Oficina Federal de Estadística y otros análisis energéticos para «comprobar que el plan funciona».

«Podemos ser la primera nación industrializada del mundo que lograr el cambio a la electricidad del futuro», afirmó y reconoció ante el plenario que Fukushima cambió su «postura hacia la energía nuclear» y le hizo renegar de la ley que su propio Gobierno aprobó en otoño pasado para prolongar la vida de las centrales atómicas hasta mediados de los años 2030.

Merkel confirmó que los ocho reactores nucleares desactivados tras la catástrofe de Fukushima nunca más volverán a la red y que los nueve restantes serán desconectados de forma escalonada a partir de 2015, hasta apagar los tres últimos en 2022.

Asimismo, amplió su solicitud de respaldo a la nueva política energética a toda la ciudadanía, a la que pidió que, si desea el fin de la era nuclear, no obstaculice con demandas legales la construcción de las nuevas redes de alta tensión o futuros parques eólicos.

«Quien dice A, también debe decir B», afirmó Merkel, para quien «los objetivos planteados solo se pueden alcanzar con una reforma profunda de nuestro suministro eléctrico» que apuesta por las energías renovables y, sobre todo, por los parques eólicos marítimos y en tierra.