Obama y Merkel, de acuerdo en garantizar la estabilidad de la UE
INTERNACIONAL
Liman tensiones entre los dos países, pese a mantener sus diferencias
08 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«Es divertido trabajar con ella», dijo ayer Barack Obama de Angela Merkel. Y por si alguien lo dudaba, se reafirmó: «De verdad, hoy también lo fue». Y es que parecía que esas muestras de simpatía eran necesarias para rebajar la tensión entre los dos países que ha crecido en los últimos meses.
Después de las mutuas declaraciones de buena armonía, Merkel y Obama entraron en materia y pasaron revista a los asuntos que en los últimos meses los han separado. No se puede olvidar que desde que se desató la crisis económica el estadounidense ha defendido un mayor gasto para el estímulo financiero mundial, mientras la alemana ha pedido siempre contención en el gasto y austeridad fiscal. Tampoco en política internacional ha habido acuerdo. Y el enfrentamiento más evidente ha sido la intervención militar en Libia, en la que Alemania se negó a participar.
Pero ayer, todo parecía olvidado. Respecto a Libia, Obama aseguró que tanto él como Merkel creen que Muamar el Gadafi debe dimitir, y anunció que los aliados internacionales aumentarán «la presión hasta que lo haga». Además, aseguró que la mayor presencia militar alemana en Afganistán ha permitido que otros países aumentaran su participación en la operación libia. Y en cuanto a la situación en Afganistán, Merkel afirmó: «No vamos a abandonar», aunque la canciller ya había anunciado que su país comenzará la retirada de sus 5.000 militares a final de este año.
Pero el asunto que ocupó la mayor parte de la conferencia de prensa de los dos líderes fue el económico, y principalmente la situación de Grecia. Que Estados Unidos está preocupado por la situación de la economía griega es evidente desde hace meses pero ayer, Barack Obama lo puso dramáticamente en claro ante la canciller alemana en la visita oficial que esta realizaba a Washington. «El crecimiento económico de Estados Unidos depende de una solución razonable de esta cuestión», dijo Obama, y añadió que su país está «dispuesto a ayudar», aunque resaltó que el líder en este proceso es Alemania.
Merkel tranquilizó a su colega estadounidense al afirmar que Alemania es consciente «de la responsabilidad europea en la economía global. Y si un país tiene problemas y pone en riesgo la situación de la zona euro, acudiremos en su ayuda».
Medalla de la Libertad
También agradeció el caluroso recibimiento que la había preparado Obama, similar al de los grandes aliados de Estados Unidos, como China o México, y al que la canciller definió como una «conmovedora bienvenida».
Además de las salvas de honor, los niños con las banderas y una cena la noche del lunes en un restaurante de Georgetown, el presidente estadounidense obsequió a su colega alemana con una cena de Estado en la Casa Blanca con más de 150 invitados y en la que le impuso la Medalla Presidencial de la Libertad, la condecoración civil más alta que concede EE.UU., por la lucha de esta mujer oriunda de la antigua Alemania del Este a favor de la libertad.