Las tropas leales al mandatario bombardearon la casa de un jeque opositor
04 jun 2011 . Actualizado a las 11:08 h.El presidente yemení, Alí Abdalá Saleh, y su primer ministro, Alí Mohamed Mujawar, resultaron heridos ayer a causa de disparos contra el palacio presidencial en Saná, mientras las tropas leales bombardeaban la casa de un jeque opositor. La Casa Blanca condenó el ataque.
Ayer, la capital yemení fue escenario de los más violentos choques desde la crisis provocada por el rechazo de Saleh a firmar el acuerdo de transición propuesto por las monarquías del Golfo. Al menos tres guardias de la mezquita presidencial murieron y el imán resultó herido por los obuses que cayeron durante la oración del viernes, según un comunicado oficial.
«Levemente alcanzado detrás de la cabeza» durante el ataque, el presidente Saleh «está bien» y ofrecerá una conferencia de prensa en «las próximas horas», anunciaron el Gobierno y la televisión estatal. Luego, únicamente se transmitió un mensaje de audio, en el que dijo que había siete muertos, entre ellos el jefe de la seguridad presidencial. Saleh estaría en el hospital del Ministerio de Defensa.
«Son una banda que está fuera de la ley y que no tiene relación con los jóvenes de Tahrir -agregó el mandatario-. No tienen vinculación con las manifestaciones, es un movimiento golpista», dij. Y añadió que que acabará con «las bandas de los hijos de Al Ahmar».
El presidente del Parlamento, así como «varias personalidades políticas», también resultaron heridos, declaró el portavoz del Congreso Popular General, Tarek Chami, quien precisó que la mezquita ha sido alcanzada por dos obuses.
El portavoz acusó al jefe de la tribu de los Hashed, jeque Sadek al Ahmar, de ser responsable de los disparos. «Los Al Ahmar han superado todos los límites», dijo.
Las hostilidades comenzaron ayer con duelos de artillería alrededor de la residencia del jeque Al Ahmar, en Al Hasaba, por cuarta noche consecutiva. También la Guardia republicana apuntó con armas pesadas y misiles a la residencia del hermano de Al Ahmar, según testigos.
Pese a la represión -63 muertos entre el miércoles y el jueves-, cientos de manifestantes hostiles a Saleh marcharon ayer hacia la plaza del Cambio, protegidos por los blindados al mando del general Alí Mohsen Al Ahmar, que se unió a la protesta.
Los manifestantes se congregaron para una jornada de fidelidad con Taez, donde el lunes los agentes causaron 50 muertos, y ayer murieron cuatro militares y dos manifestantes.