Poco después de conocerse que el político francés seguirá en prisión, el consejo de administración del FMI se reunía para tratar los problemas judiciales de su director general. El sustituto temporal de Strauss-Kahn, es el número dos del FMI, el estadounidense John Lipsky, como está estipulado en su reglamento en ausencia del director. La semana pasada, Lipsky anunció su partida de la institución al final de su mandato en agosto. Un anuncio que eleva las preocupaciones sobre un posible vacío de poder. La marcha de Lipsky podría dejar sin timón el organismo mundial justo cuando está inmerso en los esfuerzos para superar la crisis de deuda de la zona euro y afronta la tarea de ayudar a encauzar la economía mundial, dejando atrás el tipo de política que propició la crisis.