Ni Barack Obama nació en Kenia, ni sus padres fueron emigrantes ilegales. Así lo constata un certificado de nacimiento de este político que la Casa Blanca publicó ayer en Internet, y que pone fin a más de cuatro años de polémica sobre la nacionalidad del presidente.
La publicación del acta completa de nacimiento de Obama en Hawái llegó después de que potenciales candidatos republicanos como Donald Trump hubieran vuelto a envenenar a la opinión pública con teorías conspiratorias sobre su nacionalidad.
«Hemos pasado demasiado tiempo hablando de estas tonterías», aseguró el propio Obama en una rueda de prensa posterior a la publicación del acta. Y añadió: «A partir de ahora podemos centrarnos en lo verdaderamente importante».
En el documento se pueden leer, entre otras cosas, la fecha y el hospital en el que Obama vino al mundo, así como las razas de sus padres, una práctica poco habitual en Europa, pero que es común en EE.UU.
Los rumores sobre el lugar de nacimiento de Obama se remontan al 2008, cuando un pequeño grupo ultrarradical conocido como birthders comenzó a cuestionar la nacionalidad del entonces senador.
Como en EE.UU. la Constitución prohíbe ser presidente a los nacidos en otros países, entonces, el equipo de Obama hizo público un formulario abreviado de su certificado de nacimiento, algo que no logró contentar a los sectores más conservadores.
Sobre por qué la Casa Blanca eligió hacer público ayer el documento completo tras varios años de negativa existen varias hipótesis. Unos creen que Obama pretende acallar al 25% de la población que sigue creyendo que nació en otro país. Y otros opinan que el demócrata ha aprovechado para desviar la atención de otros asuntos, como los cambios en cargos claves en su Administración.