Los técnicos estudian cómo trasvasar a depósitos el líquido contaminado
30 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Gobierno japonés indicó ayer que afronta en «estado de alerta máxima» la crisis de la central de Fukushima, tras la detección de plutonio y de agua altamente radiactiva el día anterior, lo que obligó a frenar las obras de reparación y provocó una fuerte caída de la Bolsa de Tokio.
Ayer, en una comparecencia en el Parlamento, el primer ministro japonés, Naoto Kan, reconoció que la situación sigue siendo imprevisible y afirmó que su Gobierno afronta el problema en «estado de alerta máxima». Los temores de contaminación del medio ambiente y de la cadena alimentaria aumentaron después de saberse que se detectó plutonio en cinco análisis de tierra efectuados hace una semana en el recinto.
Allí, las operaciones continúan con el objetivo de estabilizar los reactores y reparar los circuitos de enfriamiento, a los que se vertió agua de mar en grandes cantidades los primeros días. A raíz de ese regado masivo, miles de metros cúbicos de agua contaminada inundaron edificios anexos y túneles técnicos con salida al aire libre, a unos 60 metros de la costa. La impermeabilidad de los pozos que conducen a los túneles debe ser verificada a fin de impedir que el agua contaminada se expanda, indicó Tepco, que no descartó que hubiera habido vertidos al océano.
Bombeo de agua contaminada
Los trabajos de bombeo del agua contaminada van a ser complicados, ya que los técnicos deben encontrar un medio para trasvasarla a depósitos sin exponerse a dosis mortales de radiación. De momento, esperan la llegada de expertos franceses en tratar el agua radiactiva.
El ministro de Política Nacional, Koichiro Gemba, afirmó que el Gobierno considera la posibilidad de nacionalizar Tepco ante las fuertes sumas en indemnizaciones que tendría que abonar a habitantes y campesinos de la zona de la catástrofe nuclear.
Mientras, ayer tuvieron lugar las primeras declaraciones tranquilizadoras desde EE.UU. El secretario asistente de la Oficina de Energía Nuclear, Peter Lyons, dijo que la central se recupera lentamente.