Solo la oposición exige que dimita

m. s. roma / corresponsal

INTERNACIONAL

16 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las reacciones al anuncio del juicio a Silvio Berlusconi por abuso de poder e incitación a la prostitución de menores no se han hecho esperar. A las lacónicas palabras del abogado de Il Cavaliere, Piero Longo, quien se limitó a decir: «No esperábamos nada distinto», se contraponen las del ministro de Justicia, Angelino Alfano, para quien la decisión de la jueza pone «en jaque la soberanía del Parlamento».

En medio del silencio del primer ministro, todos en el Partido de la Libertad han cerrado filas en torno a su líder insistiendo en la competencia del tribunal de ministros como el único en grado que puede juzgarlo.

La oposición se unió para pedir la dimisión de Berlusconi. Todos, desde el Partido Democrático (PD) e Italia de los Valores hasta los centristas de Unión de Centro insistieron en la necesidad de que el jefe de Gobierno se presente ante el tribunal de Milán y se convoquen elecciones.

«Pedimos su dimisión porque es una situación insostenible», dijo el secretario del PD, Pier Luigi Bersani. «No nos ocupamos de delitos porque esto es labor de la magistratura, ni nos ocupamos de los pecados porque de ellos se ocupa la Iglesia. Nos ocupamos de Italia y no queremos que Italia esté a la deriva», dijo. Por su parte, la vicepresidenta de la Asamblea Nacional del PD, Marina Sereni, se preguntó: «¿Qué debe ocurrir para que Berlusconi dimita?».

Al coro de críticas se unió Famiglia Cristiana. La revista de la Iglesia ironizó sobre el hecho de que el tribunal sean tres juezas: «A la mente viene rápidamente la némesis. Tú, Berlusconi, de las mujeres te has servido en malos modos. Las mismas mujeres te harán justicia». Para el presidente de la Conferencia Episcopal italiana, Angelo Bagnasco, «la transparencia es un valor necesario a todos los niveles por el bien del país», lo que se traduce como una invitación a que acuda ante el tribunal sin subterfugios.