El pacto prevé la disminución en un tercio de las cabezas nucleares de ambos países, de 2.200 a 1.550.
06 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El nuevo tratado de reducción de armas nucleares entre EE.UU. y Rusia (Start III) entró ayer en vigor tras ratificar formalmente el acuerdo en Múnich la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, aprovechando la 47.ª Conferencia de Seguridad. El pacto prevé la disminución en un tercio de las cabezas nucleares de ambos países, de 2.200 a 1.550.
Barack Obama considera el tratado una piedra angular en el relanzamiento de las relaciones de su país con Rusia tras años de tensiones. Lavrov dijo que «mejorará la estabilidad internacional». Y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró que era «un hito hacia un mundo libre de armas nucleares».