Los republicanos eligen a un joven desconocido para presidir el partido

Victoria Toro NUEVA YORK / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

16 ene 2011 . Actualizado a las 07:00 h.

Los republicanos han elegido a Reince Priebus, un político de 38 años prácticamente desconocido en Estados Unidos, para sustituir a Michael Steele en la presidencia del partido. Priebus necesitó siete rondas de votaciones para alzarse con el cargo que le disputaban otros cuatro miembros del Comité Nacional Republicano (RNC), entre ellos Steele.

Las primeras palabras de Priebus fueron un reconocimiento de la difícil realidad de su partido: «Todos sabemos que tenemos una empinada cuesta ante nosotros, y el único camino para subirla es hacerlo unidos». Y es que a pesar de la victoria en las legislativas de noviembre, la situación del partido es muy delicada debido, fundamentalmente, a la mala gestión de Steele.

Michael Steele, que hace dos años fue el primer presidente negro del RNC, ha destacado por sus frecuentes meteduras de pata. El año pasado, durante un acto de recaudación de fondos, aseguró que la guerra en Afganistán «nunca se podría ganar».

21 millones de deuda

Pero aún peor que sus excesos verbales ha sido su gestión económica. El partido ha perdido durante estos dos años a cientos de donantes habituales y Steele abandona el cargo dejando una deuda de 21 millones de dólares.

A la mala gestión se une la evidente división en las filas republicanas y una crisis de identidad provocada por la imparable ascensión del Tea Party. Priebus debe conseguir la unión de partido y sanear sus finanzas para que el próximo candidato republicano a la Casa Blanca cuente con el respaldo de una organización fuerte. Aunque se le considera un hombre próximo a Steele, Priebus ha desarrollado su carrera dentro de su estado, Wisconsin, en el que comenzó como activista local y acabó como presidente estatal del partido. Ayer compareció ante las cámaras y aún llevaba la etiqueta con su nombre pegada en la chaqueta. Priebus reconoce que tiene poca experiencia con los medios de comunicación, pero lanzó un mensaje claro: «Juntos podemos derrotar a Obama en el 2012».

Aunque se le considera un hombre próximo a Steele, Priebus ha desarrollado su carrera dentro de su estado, Wisconsin, en el que comenzó como activista local y acabó como presidente estatal del partido. Ayer compareció ante las cámaras y aún llevaba la etiqueta con su nombre pegada en la chaqueta. Priebus reconoce que tiene poca experiencia con los medios de comunicación, pero lanzó un mensaje claro: «Juntos podemos derrotar a Obama en el 2012».

Ayer compareció ante las cámaras y aún llevaba la etiqueta con su nombre pegada en la chaqueta. Priebus reconoce que tiene poca experiencia con los medios de comunicación, pero lanzó un mensaje claro: «Juntos podemos derrotar a Obama en el 2012».