La caída de Ben Alí constituye una advertencia para los regímenes autoritarios de otros países árabes, cuyos habitantes tienen problemas similares a los de Túnez y sobre los que podría tener un efecto dominó, estiman algunos expertos.
Un chiste que se cuenta en El Cairo da una idea de la situación: «El avión de Ben Alí paró en Sharm el Sheij (donde tiene su residencia el presidente egipcio Hosni Mubarak) para que subieran más pasajeros», se dice en broma.
Una situación que se repite
Amr Hamzawi, del centro para Medio Oriente de la fundación Carnegie, asegura que la Revolución de los Jazmines es el «primer levantamiento popular de este tipo que logra derrocar a un jefe de Estado de un país árabe, lo cual puede convertirse en una fuente de inspiración en la región». Para Amr Hamzawi, la situación tunecina tiene puntos comunes, como el desempleo, la represión policial o la falta de democracia, con la situación que se vive en Argelia, Egipto y Jordania.
«El eco de este acontecimiento sin precedentes en el mundo árabe se escuchará en varios países», escribía ayer el diario libanés An Nahar. Ya durante la noche del viernes decenas de manifestantes egipcios se habían sumado en El Cairo a tunecinos que celebraban la huida de Ben Alí.
En Argelia también hubo manifestaciones por el aumento de precios de productos de primera necesidad, y en Jordania, miles de personas se manifestaron contra el paro y la inflación, reclamando la caída del Gobierno.
Dejar margen a la sociedad
Aunque para Amr al Shobaki, del instituto Al Ahram de El Cairo, se trata de «una señal muy fuerte, es difícil saber si lo ocurrido se puede repetir en otros países, como Argelia o Egipto», cuyos Gobiernos mencionan a menudo el riesgo de que los islamistas aprovechen los cambios políticos para acrecentar su influencia.
Los regímenes autoritarios árabes, subraya Shobaki, tienen una gran capacidad de adaptación. Ben Alí no dejaba «margen alguno a la sociedad civil o a la oposición», mientras que en Egipto el régimen sabe dejar espacios libres «para que la gente se desahogue».