El fundador de Wikileaks planea pedir asilo político en Suiza

EFE

INTERNACIONAL

El australiano Julian Assange se decantaría por el país helvético por su «larga tradición en la defensa de los derechos humanos».

05 nov 2010 . Actualizado a las 20:38 h.

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, está «considerando» solicitar asilo político a Suiza por la «larga tradición en defensa de los derechos humanos» del país helvético, según declaró hoy a Efe. Assange comentó que, de hacerlo, procedería de forma «oficial y sopesando las posibles consecuencias».

Ante la pregunta de por qué se decantaría por Suiza como país de acogida, el australiano respondió que por «su larga tradición en defensa de los derechos humanos».

Si Assange decidiera tramitar la solicitud, tendría que poder demostrar a las autoridades helvéticas que ha sufrido serios perjuicios debido a su raza, religión, nacionalidad, opinión política o afiliación a un grupo social particular, o que tiene un miedo justificado de tales desventajas.

Sin embargo, Assange matizó que Suiza -el país de Europa occidental que, en proporción a la población, tramita más solicitudes de asilo- podría ser una opción «entre otras», aunque no desveló cuáles.

El pasado octubre, Suecia rechazó una solicitud de permiso de residencia y trabajo emitida por Assange, quien ahora pretende demandar al Estado sueco por los perjuicios causados a su persona en los últimos meses, especialmente por la acusación de delitos sexuales que sufrió este pasado verano.

Assange realizó estas declaraciones al término de una conferencia, celebrada este viernes en la sede de la ONU en Ginebra, en la que analizó el desarrollo del Examen Periódico Universal (EPU) al que fue sometido hoy, por primera vez, Estados Unidos.

El fundador de Wikileaks condenó que EEUU rehúse investigar las denuncias de torturas y guerra sucia en Irak y Afganistán registradas en los documentos oficiales filtrados por su red, y reiteró que debe hacerlo «si no quiere perder credibilidad ante el mundo».

Assange ofreció ayer una multitudinaria rueda de prensa en la que denunció, asimismo, los intentos por parte de EEUU de acabar con Wikileaks, que ha revelado miles de documentos secretos.

Los más recientes fueron los 400.000 documentos filtrados el pasado octubre sobre la guerra de Irak, en los que se denuncia la muerte de más de 100.000 iraquíes desde 2003.

Anteriormente, en el mes abril, su organización puso en jaque a Washington al publicar 90.000 documentos sobre la actuación de EEUU en la guerra de Afganistán.

Rodeado de fuertes medidas de seguridad y flanqueado de forma permanente por dos guardaespaldas, Assange abandonó esta tarde la sede de la ONU en Ginebra, pero prefirió guardar silencio sobre cuándo se marchará del país alpino.

Sí dejó claro que, a pesar de las amenazas contra él y su fundación, Wikileaks seguirá publicando más documentos secretos este año que afectan «no sólo a EEUU, sino también a otros países».