Berlusconi se enfrenta a otro escándalo de faldas

María Signo ROMA/LA VOZ.

INTERNACIONAL

Investigan si intervino para excarcelar a una menor marroquí

29 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los problemas de Silvio Berlusconi con las mujeres parecen no tener fin. De nuevo las supuestas fiestas picantes que gusta organizar en una de sus muchas mansiones, vuelven a estar en boca de todos. Esta vez la protagonista es un menor de edad de origen marroquí que habría sido invitada en diversas ocasiones a las fiestas que el presidente del Gobierno italiano organizó en su residencia de Arcore, cerca de Milán.

La Fiscalía de Milán está llevando a cabo una investigación que implica al director del informativo de la cadena Rete4 de Mediaset, Emilio Fede, así como a Lele Mora, un famoso representante de artistas, y a Nicole Minetti, joven que Il Cavaliere conoció como higienista en el dentista, que luego fue azafata televisiva y que acabó de consejera del PdL en Lombardía. Se les acusa de promover la prostitución al haber organizado fiestas en las que participaban jóvenes a cambio de dinero o promesas.

«Es sobrina de Mubarak»

El asunto fue destapado por la marroquí de 17 años Rudy R., fugada de casa y que tras haber dado tumbos fue detenida por un robo. Lo que más sorprendió a la policía fue la llamada que recibió de palacio Chigi, sede de la presidencia del Gobierno, exigiendo la liberación de la joven porque era «sobrina de Mubarak», presidente de Egipto.

Fue Minetti quien acudió a la comisaría a recoger a Rudy, que más tarde decidió hablar y contar con pelos y señales los detalles picantes de las fiestas a las que acudió en Arcore, aunque hasta ahora ha negado haber mantenido relaciones sexuales con el primer ministro.

Según cuenta Rudy, fue Emilio Fede quien la llevó a las fiestas en las que, además de jóvenes como ella, también estaban varias ministras y gente de la televisión. En la prensa italiana se habla del bunga bunga , un juego erótico en el que participaban todas las mujeres presentes.

Tras la primera cena, Berlusconi le regaló un vestido de Valentino. En sucesivos encuentros, Rudy recibió además varias joyas de Bulgari, Rolex y Dolce y Gabbana. Los magistrados están comprobando la veracidad de su relato, ya que no se descarta la posibilidad de un chantaje.

Para el abogado Niccoló Ghedini, todo es «un colosal montaje», mientras que Berlusconi declaró que él es «una persona de corazón, por tanto, me preocupo de los problemas de las personas», añadiendo que de «la basura mediática no me ocupo, lo dejo a la prensa».

El periodista Emilio Fede, amigo íntimo de Berlusconi, reconoció haber conocido a la joven en alguna cena, pero negó haberla presentado al jefe del Gobierno.

El opositor Partido Democrático exige a Berlusconi que acuda al Parlamento y explique lo ocurrido, sobre todo si desde la presidencia del Gobierno se ha presionado a la policía para que liberase a Rudy y el uso de una escolta de los carabineros durante una de las visitas de la menor marroquí a la residencia privada de Berlusconi.