Gorbachov avisa a la OTAN de que no saldrá victoriosa de la guerra de Afganistán

La Voz LONDRES/EFE.

INTERNACIONAL

El último presidente soviético se vio obligado a retirar las tropas de la URSS del país asiático hace veinte años, tras diez de conflicto.

28 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El último presidente soviético, Mijaíl Gorbachov, dijo ayer a la OTAN que no espere salir victoriosa de la guerra de Afganistán. «Es imposible la victoria. Obama tiene razón en retirar las tropas, por difícil que resulte», dijo en una entrevista al corresponsal de la BBC en Moscú.

Gorbachov se vio obligado a retirar las tropas de la URSS del país asiático hace veinte años, tras diez de conflicto. Ahora opina que EE.?UU. tendrá que hacer lo mismo si quiere evitar un nuevo Vietnam, y elogió a Barack Obama por su decisión de comenzar la retirada en el 2011.

Reconoció que salir de ese atolladero será difícil para EE.?UU., pero se preguntó acto seguido: «¿Cuál es la alternativa: un nuevo Vietnam? ¿Enviar allí medio millón de militares? No funcionaría».

El ex líder soviético recordó que antes de retirarse de Afganistán, Moscú llegó a un acuerdo con Irán, la India, Pakistán y Estados Unidos. «Los americanos siempre dijeron que lo apoyaban [el acuerdo], pero al mismo tiempo se dedicaban a entrenar a militantes, los mismos que hoy aterrorizan a Afganistán y cada vez más también a Pakistán», agregó.

En la misma entrevista, expresó su preocupación por lo que pasa en Rusia: «Estoy muy preocupado, solo estamos a mitad de camino desde un régimen totalitario a la libertad y la democracia. Y sigue la batalla». «Hay todavía mucha gente en nuestra sociedad [rusa] que tiene miedo a la democracia y preferiría un régimen totalitario», señaló.

Negó haber sido el responsable de la destrucción de la Unión Soviética y culpó de ello a Boris Yeltsin, que actuó, dijo, a sus espaldas. «Hay gente que quiere echarme a mí toda la culpa, pero no es cierto. Yo luché hasta el final para salvar a la URSS», afirmó

Tres unidades británicas en Afganistán están bajo sospecha por la muerte de civiles, según unos documentos que el Gobierno británico se vio obligado a hacer públicos ayer, a requerimiento del diario The Guardian , que se acogió a la ley sobre libertad de información.