La madre del menor muerto en El Aaiún denuncia a los gendarmes marroquíes que dispararon

Enrique Rubio EL AAIÚN/EFE.

INTERNACIONAL

Las fuerzas de seguridad marroquíes impiden a los periodistas acercarse al campamento y ayer interceptaron a varios corresponsales españoles cuando intentaban entrar.

28 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El cerco militar en torno al campamento de protesta saharaui instalado junto a El Aaiún se estrechó ayer, día en el que se conoció la denuncia de la familia de Nayem Elgarhi, el adolescente muerto el domingo, contra los «militares responsables» de su muerte.

Un muro de arena de un metro y medio de altura rodea casi todo el campamento Gdaim Izik, al que solo es posible acceder a través de un puesto de control de la Gendarmería Real y del Ejército marroquí. Se ha permitido la entrada de agua y algunos víveres, pero la cantidad es insuficiente, y si siguen las restricciones la situación puede convertirse en preocupante en los próximos días, ya agravada por la escasez de medicamentos, según uno de los miembros del comité de coordinación del campo, que pidió el anonimato.

Las fuerzas de seguridad marroquíes impiden a los periodistas acercarse al campamento y ayer interceptaron a varios corresponsales españoles cuando intentaban entrar. Otra fuente saharaui informó que se ha instalado una jaima, donde funcionarios marroquíes apuntan los nombres de las personas que reclaman su derecho a un trabajo. Pese a ello, se mantiene el escepticismo en Gdaim Izik respecto a una posible solución a las demandas de los saharauis, que reclaman principalmente puestos de trabajo y acceso a una vivienda digna.

Mientras la situación permanece enquistada en el campo, ayer se conoció la denuncia de Bent Lahmidi, madre del menor fallecido, que exige el «juicio inmediato a los responsables militares que le causaron la muerte después de dispararle».

La hermana de Nayem aseguró, por su parte, que el menor solo llevaba «alimentos para su familia» cuando fue tiroteado, refutando la versión de Rabat de que el vehículo tiroteado contenía «un verdadero arsenal».

«Mis hermanos no llevaban nada, solo alimentos al campamento de protesta saharaui, y se encontraron con militares marroquíes que les dispararon y mataron a mi hermano [Nayem] e hirieron a otro [Zubeir ]», señaló Esaida Elgarhi a un grupo de periodistas en El Aaiún. «Lo que dijo el Gobierno marroquí es mentira», afirmó.

Asimismo, se mostró preocupada por el paradero de su hermano Zubeir, después de que los médicos del Hospital Militar de El Aaiún le comunicasen que «los gendarmes se lo habían llevado junto a otros dos heridos». El Frente Polisario denunció la desaparición de tres de los cinco heridos.

Frente a la versión de la familia, que asegura que Nayem fue inhumado sin su consentimiento, el Ministerio del Interior marroquí aseguró que se respetaron las medidas legales y administrativas pertinentes.