Sarkozy saca adelante el retraso de la jubilación, pese al rechazo de la calle

Gabriela Calotti PARÍS/AFP.

INTERNACIONAL

El Parlamento aprobó el proyecto de ley un día antes de una nueva jornada de huelga general

28 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Parlamento de Francia adoptó definitivamente ayer la principal reforma del presidente Nicolas Sarkozy, que pondrá fin a la jubilación a los 60 años -símbolo de la presidencia socialista de François Mitterrand-, la víspera de la séptima huelga general, última batalla de una movilización con apoyo mayoritario. Pese a las anteriores seis jornadas de masivas manifestaciones en todo el país, que lograron movilizar un récord de 3,5 millones de personas, según los sindicatos, y de 1,2 millones, según el Gobierno, el Ejecutivo y la mayoría de derechas gobernante (UMP) lograron sacar adelante la reforma, con 336 votos frente a los 233 de la oposición de izquierda.

Considerada injusta por más del 70% de los franceses, el proyecto de ley eleva de 60 a 62 años la edad mínima de jubilación y de 65 a 67 años la edad para cobrar la pensión completa. Además, aumenta de 40,5 a 41,3 los años de cotización para obtener una jubilación del 100%.

Recurso socialista

Sarkozy tiene previsto promulgar la ley a mediados de noviembre. Ese deseo podría verse aplazado a finales de ese mes, ya que el bloque socialista presentará un recurso ante el Consejo Constitucional.

La derecha gobernante evitó muestras de triunfalismo. «No es una victoria del Parlamento sobre la calle, ni una victoria del Gobierno sobre los sindicatos. Es la victoria del interés general», defendió el diputado de la UMP Jean Leonetti. «Soñaban con la audacia reformista y se encuentran con un país en crisis», sostuvo por su parte la socialista Marisol Touraine.

Las huelgas, que en las últimas semanas se centraron en el sector petrolero paralizando gran parte del país, siguen perdiendo fuerza. Cinco de las doce refinerías de Francia reanudaron sus actividades el martes y dos más votaron ayer el regreso al trabajo, mientras volvía a la normalidad al abastecimiento de combustible en cuatro de cada cinco estaciones de servicio.

En plena semana de vacaciones de otoño, están convocadas para hoy más de un centenar de manifestaciones en todo el país, una cifra inferior a las jornadas anteriores. Las autoridades aeroportuarias prevén la anulación del 50% de los vuelos en el aeropuerto de Orly, y del 30%, en Roissy-Charles de Gaulle.

El Gobierno defendió esta reforma como indispensable para afrontar un sistema de jubilación deficitario, que en el 2018 necesitará 44.000 millones de euros, y el aumento de la esperanza de vida. Un francés de cada tres tendrá más de 60 años de edad en el 2060.

Pendiente remodelación

Con la reforma en el bolsillo, un imperativo para que Francia conserve su credibilidad ante las agencias de calificación financiera internacionales, Sarkozy encarará el último año y medio de mandato con una inminente remodelación del Gobierno y la presidencia francesa del G-20, que reúne a las economías desarrolladas y emergentes.

Sin embargo, para la oposición socialista «el Gobierno ha perdido la batalla de la opinión pública», lo que parece confirmar un reciente sondeo, según el cual el 70% de los franceses están descontentos con Sarkozy.