El miedo a los ataques suicidas hacía que las tropas de EE.?UU. destinadas en los puestos de control dispararan a los viajeros de los vehículos que, sencillamente por estar demasiado aterrorizados o confusos, no atinaban a detenerse. Buceando en los documentos de Wikileaks, el diario británico The Guardian , que tuvo acceso previo a los documentos, destaca el caso de un matrimonio y de sus dos hijos pequeños.
Una tarde se septiembre del 2005, dos soldados norteamericanos vieron un vehículo aproximarse en la oscuridad por la principal carretera de acceso a Musayib. Alzaron sus brazos e hicieron señales luminosas para pedir que se detuvieran. Cuando el vehículo continuó avanzando los soldados comenzaron a disparar con sus M249 automáticas, un arma que dispara balas a una enorme velocidad. Cada soldado disparó cien balas al vehículo. Como consecuencia los dos viajeros en los asientos delanteros, una mujer y un hombre, resultaron muertos. En la parte trasera, dos niños de seis y nueve años, sobrevivieron milagrosamente, aunque resultaron heridos. The New York Times detalla la ayuda que prestó Irán a las milicias iraquíes. Los documentos describen un complot ejecutado por Azhar al Dulaimi, un chií iraquí entrenado por la Guarida Revolucionaria de Irán para secuestrar a soldados estadounidenses o a funcionarios del Gobierno de Bagdad. En noviembre del 2006 fue el autor del secuestro de al menos 150 funcionarios del Ministerio de Educación Superior de Irak.