París envía militares a Níger para buscar a los rehenes de Al Qaida

David Alvarado RABAT/LA VOZ.

INTERNACIONAL

Los islamistas podría retenerlos en una zona desértica de Mali próxima a Argelia

21 sep 2010 . Actualizado a las 02:40 h.

Francia ha enviado a un destacamento de 80 militares a Níger para participar en la búsqueda de los siete rehenes, cinco franceses y dos africanos, empleados del grupo nuclear galo Areva, secuestrados el jueves en territorio nigerino y trasladados a Mali por un grupo supuestamente vinculado con Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI). Los soldados, que han establecido su base en un hotel de Niamey, disponen de aviones de reconocimiento «para tratar de localizar a los rehenes», afirmó una fuente militar.

Los indicios apuntan a que los rehenes se encuentran retenidos en el nordeste de Mali, en una zona desértica montañosa próxima a Argelia. Las autoridades galas no han recibido ninguna reivindicación del secuestro ni prueba alguna de vida de los rehenes, indicó un portavoz del Elíseo. «Aún así, es altamente probable que el secuestro haya sido organizado por AQMI», destacó el portavoz basándose en antecedentes como los de Michael Germaneau, cooperante francés asesinado por Al Qaida a finales de julio.

Estas labores de búsqueda se hacen al mismo tiempo que el Ejército mauritano ha emprendido una ofensiva contra unidades de AQMI en el norte de Mali, en la región de Tombuctú. Mauritania insiste en no relacionar la ofensiva con los rehenes.

Rapto por encargo

El diario argelino Echourouk publicó ayer que el rapto fue llevado a cabo por el grupo de un tuareg por encargo de AQMI. El individuo, Amar Ag Amnokal, ya habría participado en el secuestro, en mayo en Níger, del propio Germaneau, que ulteriormente «vendió» a la organización del argelino Mojtar Benmojtar, emir de AQMI en el Sahel. Así las cosas, la exigencia del pago de un rescate por los rehenes se antoja una opción plausible.

Los trabajadores de Areva habían recibido amenazas de grupos extremistas. «Abandonen el proyecto o les haremos partir por todos los medios», fue el mensaje que recibieron en sus teléfonos móviles. Un portavoz de Areva reaccionó a las acusaciones de laxismo por parte de la compañía, negando estar al corriente de las amenazas. Reconoció que en el secuestro se juntaron «un cúmulo de errores», pero que en ningún caso Areva desatendió la seguridad.

Mientras AQMI ha conseguido prosperar en el árido Sahel en connivencia con todo tipo de redes criminales y contrabandistas, las estrategias de respuesta conjunta de los países concernidos se han mostrado ineficaces. Al compás del secuestro de ciudadanos occidentales, la acción de los países europeos en la zona, ya sea a través de la intervención militar directa, la presión a los Gobiernos locales para la liberación de presos salafistas o el pago de rescates, no ha hecho sino minar los ya de por si precarios equilibrios regionales, tan necesarios para luchar contra el terrorismo en el Sahel.