Un coruñés en Moscú: «Es un infierno: si abres la ventana, te asfixias por el humo; y si la cierras, por el calor»
INTERNACIONAL
Alejo Santolino vive en primera persona los efectos del fuego y la ola de calor en la capital rusa.
27 mar 2022 . Actualizado a las 18:32 h.El coruñés Alejo Santolino vive en primera persona los efectos del fuego y de la ola de calor en Moscú. Lleva dos años en esa capital, desde que dejó a su familia, sus amigos y un buen trabajo en Galicia por una mujer rusa. A sus 31 años, trabaja dando clases de español.
-¿Cómo vive la situación?
-Ha sido agobiante hasta el día de hoy, el humo solo la ha empeorado. Era ya asfixiante por las temperaturas de hasta 40 grados y la elevada humedad en Moscú, que no está preparada para esto. Ahora es imposible instalar aire acondicionado, se han acabado, y los ventiladores han doblado su precio.
-Y si añadimos el humo...
-La única manera de limpiar el aire es cerrando las ventanas y poniendo el aire acondicionado, pero la mayoría de las casas y las oficinas no tienen. Es un infierno: si abres la ventana, te asfixias por el humo; y si la cierras, por el calor. En muchas oficinas ha habido desmayos, lipotimias...
-Las autoridades recomiendan el uso de máscaras, ¿la utiliza usted?
-Yo sí, pero la gente pasa de todo y se la quita. Sobre todo ayer, que hubo menos humo. Pero pronto tendremos que volver a usarla. De todas formas, queda poca gente en Moscú. Muchas empresas han dado unos días de vacaciones, y los que han podido se han marchado al extranjero o a zonas de Rusia donde no hay problemas con el humo.
-¿Cuál es la actitud general respecto a los incendios?
-Los rusos critican la gran descoordinación que existe. Por ejemplo, que manden a militares a combatir el fuego sin gasolina o sin suministros, y que sean los vecinos los que los tengan que alimentar. Los ciudadanos rusos solo quieren que las autoridades respondan, aunque saben que es muy difícil debido a la corrupción.
-¿Cómo afecta la corrupción a la lucha contra el fuego?
-Se sabe que las autoridades aprovecharán la situación para robar dinero o beneficiarse. En blogs rusos se comenta que desde la base militar quemada se avisó a los medios locales del peligro, pero que estos estaban ocupados rescatando las casas de campo de los ricos, que les pagarán el favor.
-¿Y no hay protestas contra el Gobierno?
-Sí las hay, pero la mayor parte de la gente se resigna. Piensan que no pueden cambiar nada, que es imposible que no haya corrupción o descoordinación. Muy pocos se manifiestan, y solo lo hacen cuando afecta directamente a su dinero, su alimentación, sus tierras...
-¿Hay preocupación por el descenso de las cosechas?
-Las noticias dicen que subirá el precio del pan, de la carne, pero hasta que suceda, la gente no protesta.