Un trabajador expedientado mata a ocho compañeros antes de suicidarse

Victoria Toro NUEVA YORK/LA VOZ.

INTERNACIONAL

La masacre tuvo lugar en una distribuidora de bebidas de Connecticut

04 ago 2010 . Actualizado a las 02:06 h.

Omar Thornton, un hombre negro de 34 años, era un camionero que trabajaba desde hace algo más de un año para una empresa de distribución de vino y cerveza, Hartford Distributor, de la ciudad de Manchester, que está en el estado de Connecticut, a unos 200 kilómetros al norte de Nueva York. Ayer por la mañana, poco después de las siete, Thornton llegó al aparcamiento de Hartford y comenzó a disparar. Allí mató a dos personas. Después entró en las oficinas y recorrió estas antes de llegar al almacén. En los minutos siguientes disparó contra sus compañeros de trabajo y asesinó a otros seis, antes de suicidarse cuando la policía le pidió que se entregara.

El resultado del tiroteo fue de nueve muertos, incluido el propio Thornton, y, al menos, de dos heridos graves.

Nadie sabía ayer lo que había pasado por la mente del trabajador antes de comenzar a disparar. Lo que sí se hizo público es que había acudido ayer a su empresa para tener una reunión con los directivos, que le habían abierto un expediente sancionador. El propio representante sindical de los conductores de los caminones de la empresa, Bryan Cirigliano, le había pedido a Thornton que acudiera a la reunión. Cirigliano es uno de los muertos en el tiroteo.

Expediente abierto

Las causas por las que la compañía le había abierto un expediente a Omar Thornton no están claras. Algunos medios afirmaban ayer que se había debido a problemas de disciplina, aunque otros medios indicaban que había sido acusado de robar. Lo que sí parece claro es que la reunión con el conductor tenía el propósito de pedirle que renunciara a su trabajo o despedirlo.

Pero también había informaciones en otro sentido, según Fox News, la novia de Thornton habría declarado que los problemas del camionero eran de carácter racial. Esta versión afirma que el conductor se había quejado repetidamente de trato discriminatorio, y sus superiores en la empresa no habían hecho nada para solucionarlo.

Entre los heridos se encuentra uno de los vicepresidentes de la compañía y miembro de la familia Hollander, propietaria de esta. Según las informaciones disponibles, Thornton le habría disparado en un brazo y en la cara, aunque su vida está fuera de peligro.

Los medios locales señalaban que el heroísmo de uno de los camioneros que se encontraban en el almacén en el momento del tiroteo había salvado la vida a muchos de sus compañeros, ya que los avisó de que salieran corriendo. Este hombre, del que ayer se desconocía aún el nombre, pagó este acto con su vida, ya que Thornton lo persiguió y le disparó un tiro en la cabeza.

Aún antes de conocer los resultados de la investigación, todo indica que la matanza fue premeditada, ya que los registros del estado demuestran que Omar Thornton compró dos armas de fuego el pasado enero.