29 jul 2010 . Actualizado a las 00:53 h.
Con una vigilia desde la madrugada frente al capitolio de Phoenix empezaron ayer en Arizona dos días de protestas contra la ley. «Rezamos para que se produzca un milagro», afirmaba por la mañana una mujer que está movilizada desde hace cien días. El milagro ocurrió cuando la jueza Bolton decidió congelar los aspectos de la ley recurridos por el Gobierno de Obama. Entre los aspectos que no se aplicarán mientras no halla un fallo definitivo está el más controvertido: la posibilidad de que la policía comprobase, basándose en la simple sospecha, si una persona se encontraba legal o ilegalmente en el país. En caso de no portar documentación válida, la policía podía detener a la persona en cuestión.