El crimen organizado ya ha dejado más de 7.000 muertes en México en la primera mitad del año

La Voz CIUDAD DE MÉXICO/DPA.

INTERNACIONAL

17 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los muertos en hechos asociados con el crimen organizado suman 7.048 en México este año, y 24.826 desde que Felipe Calderón asumió la presidencia en diciembre del 2006, informó ayer el fiscal general, Arturo Chávez. Las cifras, que se basan en el recuento del gabinete de seguridad nacional hasta el corte semanal más reciente, están por encima de los más de 5.000 muertos que manejaba hasta ahora la prensa.

Los datos incluyen tanto las muertes entre grupos rivales como las víctimas en enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y presuntos delincuentes. En abril, en un informe confidencial entregado a legisladores, el Ejecutivo había manejado una cifra de 22.700 muertos durante el Gobierno de Calderón en hechos supuestamente relacionados con el crimen.

Chávez afirmó que la mayor presencia de las fuerzas federales provocó que muchos grupos se dividieran o perdieran el control de territorios y que se desplazaran a otras zonas, donde ahora se enfrentan a organizaciones que antes tenían el dominio. Las acciones de la fuerza pública «están obligando a las organizaciones a modificar su estrategia», agregó.

En Ciudad Juárez, considerada la ciudad más violenta del país, con unos 2.660 asesinados el año pasado, «las pandillas se están matando en donde se encuentran», dijo. Según explicó, las autoridades tuvieron que intervenir para cortar la «hemorragia» y frenar el «avance vertiginoso» que estaba teniendo el crimen organizado en muchos municipios del país.

Las decisiones han sido correctas, dijo Chávez, aunque descartó que el problema quede resuelto antes de que termine su mandato el Gobierno de Calderón dentro de dos años. La solución llevará más tiempo y «más temprano o más tarde vamos a llegar a buen puerto».

Desde el 2006, unas 78.000 personas han sido detenidas en el país por delitos de narcotráfico, y unos 400 funcionarios han sido investigados por presunta complicidad con organizaciones delictivas.