Berlusconi monta una fiesta privada con seis «garotas» brasileñas en un hotel de São Paulo
INTERNACIONAL
Silvio Berlusconi encontró tiempo en su apretada agenda de dos días en Brasil, en la que se reunió con empresarios y con el presidente Lula da Silva, para conocer a seis «garotas brasileiras» en una fiesta privada en la suite presidencial del hotel Tívoli São Paulo. Así lo refleja el diario O Estado de São Paulo. Pero el Gobierno de Roma lo niega.
Según el diario, el motivo de la cita no estaba muy claro para las chicas. «En realidad, ni siquiera sabía porqué iba [a la fiesta]. Solo sabía que había sido contratada para un espectáculo de baile el lunes», dijo Alexandra Valença, bailarina de 28 años. La joven recibió 2.000 reales (884 euros) por hacer una danza erótica en la suite. Pero también explicó que durante la cena les presentaron el proyecto de un programa de televisión en Italia. «Dijeron que querían llevar brasileñas allá», dijo.
Cita previa
Para aprobar por adelantado a las mujeres que se presentarían el lunes ante Il Cavaliere, un hombre que se identificó en un buen portugués como un «empresario italiano» cenó un día antes con ellas y puso de relieve las posibilidades para un futuro trabajo en Italia «en la publicidad, por ejemplo». Después de doce minutos de la danza todos se sentaron a cenar. Alexandra se fue, pero la fiesta continuó hasta altas horas de la noche.
Al final de su reunión el martes con Lula, Berlusconi una vez más dejó patente su locuaz verborrea, cuando dijo que «las personas fanáticas del fútbol y de las mujeres son más simpáticas». «Lula me dijo: 'No, no. Estoy casado hace 35 años'. Pero tenía una mirada que daba para imaginar cosas», añadió.
Mientras, en Italia miles de personas tomaron varias ciudades para decir no a «ley mordaza», el proyecto de ley que prevé multas y penas de cárcel para los periodistas que publiquen el contenido de las escuchas telefónicas incluidas en investigaciones. En la manifestación de Roma estaba Patricia D'Addario, la prostituta que pasó una noche con Berlusconi.