Las deserciones dejan sin policía numerosos pueblos del estado de Nuevo León
INTERNACIONAL
Una decena de comunidades rurales del estado mexicano de Nuevo León (norte) se han quedado sin policías o con unos cuantos, ante la deserción de los agentes atemorizados por los más de 60 uniformados muertos en el 2010 en hechos ligados al crimen organizado. Una localidad que se ha quedado sin agentes es Herreras, con 1.800 habitantes, ubicado a 123 kilómetros al este de Monterrey, donde la violencia ligada al narcotráfico se ha recrudecido los últimos meses.
Herreras «tenía hasta hace dos semanas tres policías. Ahora que los empezaron a amenazar presuntos criminales ya no tiene uno solo y no se han presentado todavía a laborar y no creo que vuelvan», explica el secretario de Seguridad Pública de Nuevo León. En los poblados de Los Aldama, Agualeguas, Parás, General Treviño, General Bravo, Doctor Coss y Cerralvo, entre otros, todos a menos de 150 kilómetros de Monterrey, los policías también son contados o inexistentes.
«En Los Aldama, por ejemplo, están sin policías desde el 7 de abril, cuando en General Treviño fueron encontrados ejecutados el director de la policía y dos elementos que habían sido levantados [secuestrados]», explicó.