Julia Gillard cargó contra las «políticas erróneas» de su antecesor.
25 jun 2010 . Actualizado a las 14:25 h.La nueva Primera Ministra australiana, Julia Gillard, defendió hoy la manera acerca de como su partido forzó la dimisión de Kevin Rudd y cargó contra las «políticas erróneas» de su antecesor.
Gillard asumió la Jefatura del Gobierno el jueves tras arrebatar el cargo de líder del Partido Laborista a Rudd, quien decidió dimitir ante la revuelta de los sindicatos y otros sectores dentro de su formación.
«No fue una decisión nada fácil. La tomé porque pienso que fue lo correcto», dijo a la prensa la primera mujer en asumir el liderazgo del país durante su primer día en el cargo.
«Creí que los intereses de la nación pasaban por devolver al Gobierno al camino correcto», añadió.
La prioridad de Gillard será reconstruir los puentes con las influyentes industrias de minería del país, las que lanzaron una campaña contra el Ejecutivo a raíz de un plan por subir a un 40 por ciento los impuestos al sector para compensar la contaminación que provocan y los beneficios que obtienen por la creciente demanda china.
«Mi prioridad será arreglar la cuestión del impuesto sobre la minería y la incertidumbre que ha causado», indicó la primera ministra, quien se mostró confiada en aproximar posturas con estas empresas a corto plazo.
«Quiero garantizar que los australianos sacan partido de nuestra riqueza mineral pero quiero que esto sea en base al acuerdo», agregó Gillard.
La abogada nacida en Gales (Reino Unido) prometió liderar el Gobierno con mayor espíritu de equipo que el mostrado por Rudd cuyas ansias de control contribuyeron a restarle apoyos, primero en el partido, y después en las encuestas.
Gillard también negó estar manipulada por los sectores más izquierdistas del Partido Laborista.
«Si se tiene en cuenta mi trayectoria es del todo absurdo decir que no he actuado de acuerdo con mis propias decisiones», argumentó.