04 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Como había sido la Iglesia católica la mediadora, la esposa de Diosdado González, Alejandrina García de la Riva, quiso informar de lo sucedido a las autoridades eclesiásticas y llamó al cardenal Jaime Ortega.
La dama de blanco contactó con el secretario del arzobispado. Allí le dijeron que «el cardenal lo va a tener en cuenta», no sabe si en futuras reuniones con Raúl Castro o bien para interceder cuanto antes para que mejore la situación de su esposo.
«Diosdado no tiene que estar en prisión, no ha cometido ningún delito», insiste la mujer. «Los demás [los otros cinco trasladados] están bien y me alegro. Sus familias los van a ver la próxima semana. Mi caso es diferente y no sé por qué», dice.