En la cabina del avión en el que murió el presidente Kaczynski había personas no autorizadas
INTERNACIONAL
Los investigadores del accidente aéreo en el que murió el presidente polaco Lech Kaczynski descartaron que hubiese fallos técnicos o un intento de atentado, y apuntaron a que en la cabina del avión había personas no autorizadas poco antes de estrellarse, según informó ayer la presidenta del comité investigador, Tatiana Anodina. La cuestión de si la tripulación fue presionada para aterrizar sigue sin respuesta, agregó. Pero «esa posibilidad debe ser investigada», según Anodina, ya que es de «vital importancia para la investigación de las causas del accidente».
El análisis de la caja negra, realizado en Moscú, revela voces de personas en la cabina que no pertenecían a la tripulación poco antes de que se produjera el accidente, el 10 de abril, que costó la vida a Kaczynski y a otras 95 personas, entre ellas la élite política y militar de Polonia.
Por el momento se consiguió descifrar una de las voces, perteneciente al comandante de las Fuerzas Aéreas polacas, Andrzej Blasik, según informó la agencia Polish Press citando una fuente anónima cercana a la investigación. Las voces se escuchaban unos 20 minutos antes de la catástrofe, afirmó el jefe de la Comisión estatal para accidentes aéreos de Polonia, Edmund Klich. Los investigadores determinaron además que la puerta de la cabina se encontraba abierta cuando el avión intentó aterrizar en la localidad rusa de Smolensk, según apuntó Anodina.
Los pilotos estuvieron además informados de las malas condiciones meteorológicas en el aeropuerto de Smolensk y cuatro minutos antes del siniestro se les comunicó que la visibilidad era de 200 metros. Klich apuntó que, tras escuchar las grabaciones, no tiene la impresión de que los pilotos recibieran presión para aterrizar.
Nivel de estrés
Psicólogos polacos estudiarán el nivel de estrés de la tripulación antes del vuelo. Tras el accidente, se especuló que uno de los pasajeros podría haber presionado a los pilotos para que aterrizasen a pesar de la niebla.
El análisis de las cajas negras descartó la presencia de un fuego o explosión, un problema técnico, así como un ataque terrorista contra el Tupolev 154 en el que el presidente se dirigía a homenajear a las víctimas de la matanza de Katyn.