Hillary Clinton afirma que el compromiso logrado por Brasil y Turquía deja muchas cuestiones abiertas
19 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El presidente de EE.?UU. no vaciló ni 24 horas. Reaccionó sin compromiso y con dureza a la última maniobra de Teherán en la disputa nuclear. Obama, que alguna vez había anunciado su disposición a sentarse personalmente junto al iraní Mahmud Ahmadineyad sin compromisos previos, rechazó con frialdad los avances diplomáticos logrados con la mediación de Brasil y Turquía. En vez de abrir la puerta a futuras conversaciones y piruetas de la diplomacia dejó claro por medio de Hillary Clinton que quiere aumentar la presión y aplicar sanciones a través del Consejo de Seguridad.
Ocurrió en Washington cuando, de forma inesperada, la secretaria de Estado anunció un principio de acuerdo con el beneplácito de China y Rusia para imponer nuevas sanciones a Irán. Desde el principio, estos dos países, miembros permanentes del Consejo de Seguridad, se habían mostrado reticentes a endurecer el cuadro de sanciones al régimen de los ayatolás. «Hoy [por ayer] me complace decir que hemos llegado a un acuerdo sobre un borrador contundente», afirmó Clinton, quien anunció también que el borrador sería enviado de inmediato a los restantes países del Consejo.
A la hora de cerrar esta edición, el máximo organismo de la ONU se encontraba reunido, discutiendo el proyecto tras ser convocado de urgencia.
Clinton agradeció los esfuerzos de Brasil y Turquía para resolver el conflicto con Irán, pero advirtió que el acuerdo que habían logrado «deja todavía muchas preguntas abiertas», como por ejemplo el hecho de que Irán continuaría poseyendo suficiente material nuclear para crear una bomba atómica. En su opinión, a EE.?UU. no le basta con que Teherán convoque una rueda de prensa para hacer una declaración.
«Irán tiene que transmitir de forma clara y con autoridad al OIEA cuál es su posición». A su juicio, esa condición «no ha ocurrido», aunque reconoció que la eliminación de una parte significativa de uranio del territorio iraní «sería un paso positivo».
Según adelantó el The New York Times , el borrador que EE.?UU. quiere aprobar incluiría la posibilidad de que los países miembros puedan inspeccionar cualquier cargamento marítimo que salga de Irán. Esta medida tendría como objetivo determinar si el régimen iraní está exportando uranio al exterior. Otra de las sanciones que supuestamente recoge el texto es el bloqueo económico a todas las empresas regentadas por la Guardia Nacional iraní, entre cuyas propiedades se encuentra buena parte de la infraestructura del país, incluidos los aeropuertos.
Fuentes diplomáticas avanzaron a la agencia DPA que las nuevas sanciones tienen una nueva naturaleza y no son una prolongación o agudización de las ya existentes. «Debemos tomar nuevos derroteros», dijo una fuente diplomática que participa en las conversaciones.