Un 62% de los británicos opinan que Brown debe dimitir

La Voz

INTERNACIONAL

10 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Al tiempo que conservadores y liberal-demócratas negocian la formación de un futuro Gobierno británico, el actual primer ministro, el laborista Gordon Brown, al que la prensa conservadora apoda « premier interino» e incluso «el ocupa de Downing Street», guarda silencio y observa como un espectador más el drama político que vive el país.

Ayer los británicos hablaron a través de una encuesta realizada por YouGov para The Sunday Times , y un 62% manifestaron su deseo de que Brown dimita tras aceptar su derrota en las urnas el pasado jueves. Solo un 28% manifestaron que debería continuar en el 10 de Downing Street en caso de que tories y Lib Dem no alcanzaran un acuerdo. Según la misma encuesta, un 48% consideran que el nuevo Ejecutivo tiene que ser conservador, ya sea en minoría o en alianza con los liberal-demócratas.

Ayer se informó de que Brown había enviado un correo electrónico a las bases del partido en el que continuaba rechazando que hubiera perdido las elecciones: «Mi decisión ni ha cambiado ni cambiará, estoy dispuesto a hacer todo lo posible por luchar por la gente de este país para asegurar la recuperación económica».

El primer ministro regresó a Londres y mantuvo reuniones con varios miembros de su gabinete y con Alistair Campbell, el que había sido jefe de Comunicación con Tony Blair e identificado como uno de los mejores negociadores laboristas. En la reunión se valoró la situación entre conservadores y liberal-demócratas y se preparó una posible negociación con Nick Clegg para el caso de que fracasen las conversaciones con los tories .

David Blunkett, ex ministro de Interior con Brown, confirmó por la tarde que, si conservadores y Lib Dem alcanzan un acuerdo, Brown dimitirá de inmediato.

Dos ex ministras laboristas se adelantaron y pidieron ayer a Brown que deje su puesto. La ex ministra de Deportes Kate Hoey aseguró que los laboristas solo podrán renovarse si dimite. «Creo que, en el fondo, la mayor parte de los laboristas saben que pronto el premier ya no se llamará Brown y que este no seguirá siendo el presidente del partido», aseguró. También la ex titular de Desarrollo Internacional, Clare Short, afirmó que Brown es un impedimento para una posible coalición entre laboristas y liberales.