Un desliz desvela en la web del Parlamento de Israel las identidades de los espías del Mossad

Laura L. Caro

INTERNACIONAL

29 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Por lo que se ve, ni el INE tiene la exclusiva en eso de cometer deslices informáticos, ni las cifras del paro en España son los únicos datos sensibles que aparecen y desaparecen misteriosamente de la Red. El diario Haaretz desveló ayer que el Parlamento israelí, la Kneset, incurrió hace algunas semanas en el error de publicar en su web las identidades de altos oficiales del Mossad y del Shin Bet, que las leyes del país obligan a mantener en top secret .

La dosis de suerte que evitó el desastre es que, hasta donde se sabe, nadie vio a tiempo el memorando sobre la reunión parlamentaria en la que habían participado esos oficiales, y en la que figuraban sus nombres.

Lo que, sin embargo, convierte a este en un incidente preocupante para la seguridad nacional es que no es la primera vez que ocurre. El pasado año, otro lapso de la Kneset dejó al descubierto información confidencial sobre el desarrollo tecnológico de un nuevo sistema defensivo. Tras el fallo, los operadores de la web fueron sometidos a un entrenamiento específico sobre el manejo de las informaciones reservadas, aunque a la luz de lo sucedido, parece que el curso no tuvo éxito.

La fugaz revelación de los espías se produce en un momento especialmente delicado para el Shin Bet (el servicio de espionaje en el exterior), que desde febrero fue acusado de asesinar en Dubái a un líder de Hamás. La torpeza de exponer al acceso público tan comprometedores datos ha coincidido, además, con la crisis de inquietud desatada desde principios de abril entre las autoridades israelíes a raíz del caso de la ex militar Anat Kam. La joven filtró a un periodista 2.000 documentos del Comando Central del Ejército -700 de ellos clasificados de máxima seguridad-, después de copiarlos en un cedé, que el Shin Bet no encuentra.