Los líderes de 47 países acuerdan blindar en 4 años el material nuclear

Tatiana López

INTERNACIONAL

Obama subraya que el riesgo de un ataque atómico ha crecido por la actividad de los terroristas

14 abr 2010 . Actualizado a las 16:31 h.

Tras más de 48 horas de reuniones, la cumbre de Washington sobre seguridad nuclear finalizó ayer con una declaración que sienta las bases para un nuevo orden de política atómica, al acordar los 47 países presentes poner bajo control todo su material nuclear en cuatro años para evitar el riesgo de que caiga en manos terroristas, acogiendo una petición del presidente Barack Obama.

El texto final hace hincapié en el compromiso de todos los países «de aplicar medidas efectivas para evitar que su material atómico caiga en manos de terroristas» y urge a las naciones «a crear leyes propias que aseguren este propósito».

«Ha llegado la hora de tomar medidas efectivas», dijo el presidente de EE.?UU., Barack Obama, en su discurso de bienvenida, no sin antes advertir que «dos décadas después del final de la guerra fría, nos enfrentamos a una cruel ironía de la historia: el riesgo de una confrontación nuclear entre países ha bajado, pero el riesgo de un ataque nuclear ha subido» por la presencia de terroristas.

Se calcula que en el mundo hay reservas nucleares suficientes para crear 120.000 bombas atómicas. El miedo a que parte de este material pudiera caer en manos de alguna organización terrorista consiguió ayer poner de acuerdo a los representantes de 47 países para reforzar las medidas contra el tráfico ilegal de material radiactivo.

Además de esta medida, Obama consiguió anotarse algunas victorias, como el compromiso alcanzado con Ucrania, Canadá, Chile y México de renunciar a su uranio enriquecido.

Sin embargo, la reunión dejó también un sabor agridulce al presidente estadounidense. La negativa de países como Francia a renunciar a sus arsenales nucleares quedó patente con declaraciones de su presidente, Nicolas Sarkozy, quien aseguró que no renunciará a sus armas atómicas «hasta que el mundo sea un lugar seguro». Por el otro lado, el carácter no vinculante de todas las resoluciones deja a Obama y a su Gobierno a merced de la buena voluntad de los países asistentes, que a partir de ahora deben decidir si cumplen o no con lo acordado.

Corea del Sur, en el 2012

Para saber por lo tanto el verdadero éxito de esta cita habrá que esperar a la próxima cumbre sobre seguridad nuclear, que tendrá lugar en Corea del Sur en el 2012, si bien al menos dos ideas parecen haber emergido claras de Washington. La primera es la defensa de todos los Gobiernos del uso civil de la energía nuclear en un momento en que la búsqueda de fuentes energéticas alternativas es especialmente acuciante.

«La seguridad nuclear no puede en absoluto servir como pretexto para dificultar el acceso a la tecnología nuclear con fines pacíficos», aseguró el brasileño Lula da Silva. La segunda idea es la creación de un solo bloque en materia de seguridad nuclear y que en el futuro podría tener consecuencias para Irán o Corea del Norte, ausentes de esta cumbre. En ese sentido, Brasil y Turquía han propuesto que Irán envíe parte de su uranio moderadamente enriquecido a Ankara y se le entregue a cambio combustible nuclear ya enriquecido.