Netanyahu cancela su participación en la cumbre nuclear de Washington

Gavin Rabinowitz

INTERNACIONAL

La sorpresiva decisión del primer ministro israelí pone en evidencia las reticencias del Estado hebreo a dar explicaciones sobre su programa nuclear.

09 abr 2010 . Actualizado a las 18:21 h.

La sorpresiva decisión del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de cancelar su participación en la cumbre sobre seguridad nuclear, prevista la semana próxima en Washington, puso en evidencia las reticencias del Estado hebreo a dar explicaciones sobre su programa nuclear.

Cuando el presidente norteamericano Barack Obama envió las invitaciones para esa conferencia sobre seguridad nuclear y no proliferación, el gobierno israelí quedó enfrentado a un dilema.

Por un lado, Netanyahu quería participar para denunciar la amenaza nuclear iraní y alertar contra el riesgo de que extremistas islámicos pudieran dotarse de una bomba atómica.

Por el otro, miembros del gobierno advirtieron del riesgo de que algunos países musulmanes aprovecharan la ocasión para exigir que Israel abriera sus instalaciones nucleares a inspectores extranjeros.

«El primer ministro quería ir. Está muy comprometido con la agenda de la conferencia», dijo a la AFP un funcionario israelí de alto rango que pidió el anonimato.

Israel tiene un compromiso muy firme contra la proliferación nuclear en la región y no duda en tomar medidas extremas.

En 1981 bombardeó un reactor nuclear iraquí y, recientemente, en 2007, atacó instalaciones, al parecer nucleares, en Siria.

Israel no descarta por otra parte atacar las instalaciones nucleares de Irán, que apuntan, dice, a fabricar bombas atómicas.

Israel también teme las consecuencias de que las armas nucleares caigan en manos de grupos radicales islámicos que han jurado destruir al Estado judío.

«Es un asunto muy grave. Si 'bombas sucias' caen en manos de terroristas las consecuencias para la humanidad podrían ser muy graves», dijo Netanyahu.

La «bomba sucia» está compuesta de materiales radiactivos que a menudo tienen un uso civil combinados con explosivos convencionales.

Pero, finalmente predominó la posición de que Netanyahu anulara su viaje y enviar en su lugar al viceprimer ministro y ministro de Inteligencia y Energía Atómica, Dan Meridor.

«Nos enteramos de que algunos países iban a aprovechar la conferencia para atacar a Israel insistiendo en el Tratado de No Proliferación», dijo el alto funcionario israelí, al explicar la decisión de Netanyahu.

Expertos militares estiman que Israel tiene un arsenal de varios centenares de cabezas nucleares, aunque se ha negado a reconocerlo públicamente y ha mantenido una política deliberadamente ambigua desde que inauguró su reactor nuclear de Dimona en 1965.

Al igual que otros Estados nucleares, como India o Pakistán, Israel no ha firmado el Tratado de No Proliferación, para evitar las inspecciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) de la ONU.

Sin embargo, algunos observadores creen que Netanyahu anuló su viaje a Washington debido sobre todo a la reciente crisis diplomática con Estados Unidos.

«El último viaje a Washington fue un error y aprendieron la lección», opinó Efraim Inbar, director del Centro Begin-Sadat de Estudios Estratégicos.

Netanyahu no tiene aún respuestas a la petición formulada por Obama de gestos que permitan allanar el camino a nuevas negociaciones de paz con los palestinos.

Antes del anuncio de Netanyahu, la Casa Blanca había dicho que Obama no tenía previsto reunirse en privado con el primer ministro israelí.

«Dado que Israel no respondió a las demandas de Obama, ¿para qué exponerse a nuevas presiones y a que Obama vuelva a desairarlo?», preguntó Inbar.