Los afectados por el polvo tóxico generado por la caída de las Torres Gemelas recibirán 657 millones
13 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El Ayuntamiento de Nueva York ha llegado a un preacuerdo con los representantes de los trabajadores de la zona cero el jueves por la noche, después de años de litigio. La ciudad indemnizará a los afectados por la contaminación que generó la caída de las Torres Gemelas el 11-S con 657,5 millones de dólares si el pacto es aceptado por la totalidad de los trabajadores, y rebajará esa cifra hasta 575 millones de dólares si lo acepta un número por debajo del 95% .
Así, la ciudad consigue un acuerdo extrajudicial que demorará, y en muchos de los casos suspenderá, las demandas que contra ella habían presentado cientos de trabajadores afectados por la nube tóxica.
El acuerdo -definido por el alcalde Michael Bloomberg como justo y razonable - establece que se compensará económicamente a unos 10.000 trabajadores, aunque no en todos los casos el montante será el mismo. Las indemnizaciones irán desde unos miles de dólares en los casos más leves hasta más de un millón para los más graves.
Los miles de trabajadores que participaron en las tareas de rescate y limpieza de la zona baja de Manhattan tras los atentados del 11-S han acusado desde hace años a la ciudad de no hacerles caso.
Demandas
Desde el 2003, muchos de ellos demandaron al Ayuntamiento de la Gran Manzana alegando que tras su trabajo en la zona del atentado sufrían diversas dolencias: estrés, asma, problemas digestivos y hasta algunos tipos de cáncer. Y entre esos trabajadores hay policías, sanitarios, bomberos y otros empleados que realizaron la limpieza del lugar. Algunos de ellos trabajaron en la zona cero solo unos días, otros algunas semanas y otros varios meses.
Los afectados alegan que las enfermedades que padecen fueron causadas por el polvo tóxico que se levantó en el lugar y acusan a la ciudad de no haberlos provisto de los equipos necesarios para no respirarlo directamente.
Para proceder a entregar las indemnizaciones, el acuerdo establece un sistema similar al que se usó para indemnizar a las víctimas de los atentados y sus familias. Los abogados del caso elegirán un administrador de reclamaciones que será el que estudie cada uno de los casos y establezca si la reclamación es pertinente, y en el supuesto de que lo sea, a cuánto ascenderá la indemnización.
Otro de los aspectos incluidos en el acuerdo es el de las reclamaciones futuras. Los representantes de los trabajadores han buscado que estas también estén cubiertas, porque afirman que algunas enfermedades, como varios tipos de cáncer, que pudieran tener su origen en el polvo pueden tardar años en aparecer. Para hacer frente a esa contingencia, se ha establecido que la ciudad hará una póliza de seguros por 23,4 millones de dólares que cubrirá posibles reclamaciones en el futuro.