Rubalcaba quiere acelerar el acuerdo de la UE con EE.UU. sobre los datos bancarios

EFE

INTERNACIONAL

El ministro español del Interior ha afirmado que los ministros europeos analizarán hoy las relaciones en materia de seguridad.

25 feb 2010 . Actualizado a las 14:03 h.

El ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha afirmado hoy que la Unión Europea y Estados Unidos no deberían «estar mucho tiempo sin un acuerdo» que regule la cesión de datos bancarios Swift en el marco de la lucha antiterrorista conjunta.

Rubalcaba, que hoy preside la reunión con sus homólogos en el Consejo de Interior de la Unión Europea, ha afirmado que los ministros europeos analizarán hoy las relaciones en materia de seguridad entre la UE y EEUU.

El Parlamento Europeo vetó hace unas semanas el acuerdo provisional que existía entre la UE y EEUU por el que, a través del consorcio de datos Swift, era posible seguir el rastro bancario a presunto s terroristas.

El rechazo de la Eurocámara, por razones de fondo y de procedimiento, ha causado «decepción» en Washington, y obliga ahora a los Veintisiete a consensuar un nuevo texto que llene el actual vacío legal.

El ministro del Interior ha explicado que está en contacto tanto con EEUU y como con la nueva comisaria europea de Interior, la sueca Cecilia Malmström, que debe presentar próximamente un nuevo proyecto de mandato negociador, para acelerar la tramitación de un acuerdo Swift permanente que aprueben por codecisión el Consejo de la UE y la Eurocámara.

Rubalcaba ha defendido que el acuerdo Swift «es un buen instrumento para combatir el terrorismo» y que espera que el nuevo texto que consensúen los Veintisiete «solucione las reticencias del Parlamento Europeo» sobre protección de los derechos fundamentales, reservas que «en algunos casos, también comparte el Consejo de la UE», según el ministro.

Bajo la anterior presidencia de turno sueca, los Veintisiete aprobaron el 30 de noviembre el acuerdo interino Swift sin contar con la Eurocámara, sólo un día antes de que entrara en vigor el Tratado de Lisboa, que confiere al Parlamento amplios poderes en estas materias.