La aspirante búlgara a comisaria de Ayuda Humanitaria fue acusada de ocultar sus intereses económicos.
20 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La candidata búlgara a la cartera de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea comunicó ayer que renuncia a ocupar ese puesto. Rumiana Jeleva, una socióloga de 40 años y hasta ahora ministra de Asuntos Exteriores en el Ejecutivo del conservador Boyko Borisov, anunció también que abandona la vida política, herida por las duras críticas recibidas por varios grupos del Parlamento Europeo, que pusieron en duda su capacidad y su honestidad política.
Su renuncia hace imposible que la nueva Comisión pueda tomar posesión la próxima semana, como estaba previsto, dado que el Europarlamento no podrá darle el visto bueno antes de celebrar la audición de la nueva aspirante. Se trata de Kristalina Grigorieva, actual vicepresidenta del Banco Mundial, segunda opción de Bulgaria pendiente aún de la confirmación del jefe del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durão Barroso.
Por su parte, el presidente de la Eurocámara, Jerzy Buzek anunció ayer que la comparecencia de Grigorieva se celebrará el 3 de febrero, y que el voto tendrá lugar el 9, prácticamente sin tiempo para que el nuevo colegio de comisarios pueda preparar la reunión de jefes de Estado y de Gobierno convocada con carácter extraordinario por la Presidencia española y que se celebrará dos días después en Bruselas.
Al igual que sucedió hace cinco años con el italiano Rocco Buttiglione, Jeleva se ha visto obligada a abandonar ante la certeza de que la oposición parlamentaria a su candidatura podría bloquear el nombramiento de todos sus colegas, a los que la Eurocámara debe dar el visto bueno colectivamente.
Nerviosa y sin respuestas
Durante su comparecencia la semana pasada, Jeleva se mostró nerviosa y sin capacidad de respuesta ante el acoso de socialistas, liberales, verdes e izquierda, que la acusaron de mentir en su declaración de intereses económicos, al haber obviado la venta por poco más de 2.000 euros de una empresa de consultoría que podría beneficiarse de las ayudas de la Comisión. También recordaron que algunos medios han relacionado a su esposo, el banquero Krasimir Jelev, con el lavado de dinero ilegal de la mafia rusa. En su carta de renuncia la ya ex candidata denuncia una campaña sucia contra ella.
Junto al retraso causado por su dimisión, el caso Jeleva podría abrir una guerra política en la Eurocámara, ya que su grupo, el popular, amenaza ahora con vengarse torpedeando la designación de candidatos rivales. «Han echado a la señora Jeleva sin ningún escrúpulo, acusándola sin pruebas y, tras advertir que los ataques personales no tenían fundamento, y cuestionando su competencia», denunció el portavoz popular, Joseph Daul.
Su formación podrían expresar ahora reservas sobre los liberales Olli Rehn (Finlandia) y Neelie Kroes (Holanda), que aspiran a las carteras de Asuntos Económicos y Agenda Digital, y a los socialistas Maros Sefcovic (Eslovaquia) y Maria Damanaki (Grecia), propuestos para Administración y Pesca.