El 2009 fue el año más sangriento para los civiles en Afganistán desde la caída del régimen talibán

Naweed Haidary

INTERNACIONAL

14 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El año 2009 fue el más sangriento para la población civil de Afganistán desde la caída del régimen talibán, con 2.412 muertos según datos ofrecidos ayer por la ONU, que alertó de que el conflicto se ha intensificado y expandido a zonas antes relativamente seguras.

La misión de la ONU en Afganistán (Unama) difundió un informe en el que cifró en 2.412 los civiles fallecidos por el conflicto el año pasado, lo que supone un aumento del 14% respecto al 2008, y responsabilizó a los insurgentes de la mayoría de las muertes. «El 2009 fue el peor año en los últimos tiempos para los civiles», afirmó la organización en el informe.

Según el documento, un total de 5.978 personas murieron o resultaron heridas en el 2009. El 67% de las muertes (1.630) se debieron a acciones de «elementos antigubernamentales», mientras las fuerzas afganas e internacionales acabaron con la vida de 596 personas (25%) y otras 186 muertes quedaron sin atribuir. Las muertes causadas por los insurgentes aumentaron un 40% respecto al 2008. Bajaron sin embargo un 28% las víctimas atribuidas al Ejército afgano y las tropas extranjeras.

Los talibanes mantienen ya una presencia «intensa» en el 80% de Afganistán, según datos del instituto ICOS, y el uso que estos hacen de «tácticas asimétricas» es para la Unama un factor significativo en el aumento del número de bajas civiles.

Fruto del incremento de las acciones talibanes, el 2009 fue también el más sangriento para las tropas internacionales desplegadas en el país, con 520 fallecidos, frente a los 295 muertos del 2008, según datos del portal web icasualties.org.