Washington presiona a la UE para lograr una seguridad aérea global

Juan Pablo Nóbrega

INTERNACIONAL

El sospechoso del atentado fallido al vuelo de Detroit se declara no culpable ante un tribunal

09 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Las declaraciones de Barack Obama en las que asumía toda la responsabilidad por los fallos en los sistemas de inteligencia dieron paso ayer al escrutinio minucioso de las severas directrices que trata de imponer Washington para el control de pasajeros en aeropuertos de todo el mundo. Si bien el presidente logró atenuar la ansiedad que vive el país desde el incidente del día de Navidad sin verse obligado a sacrificar la cabeza de ninguno de los altos cargos que manejan la red de inteligencia, les tocó a algunos de ellos, en especial a la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, dar la cara para concretar las nuevas medidas.

Si en algo fue redundante Napolitano es la firme decisión del Gobierno de Obama de implementar el uso escáneres de cuerpo completo en los aeropuertos y en la búsqueda de mejores recursos tecnológico para la seguridad aérea. Lejos de construir un su discurso en clave doméstica, hizo un llamamiento a otros países para que equiparen sus controles a los estándares norteamericanos.

Napolitano, en España

Y es que la responsable de Seguridad Nacional es consciente que si otros países no adoptan medidas similares, sobre todo la implantación de escáneres, será muy difícil garantizar la seguridad de muchos vuelos con destino a EE.?UU. «Esto es una cuestión internacional, no solo de Estados Unidos», sostuvo. Napolitano viajará a España a finales de este mes para reunirse con sus homólogos europeos y buscar un consenso para el desarrollo de nuevos estándares de seguridad aérea. Los ministros de Justicia y de Interior de la UE tienen previsto un encuentro el próximo día 20 de enero en Toledo, en una de las primeras citas importantes de la presidencia europea de España.

Comparecencia de Umar

El nigeriano de 23 años acusado del atentado fallido contra el vuelo a Detroit se declaró inocente ayer en su primera comparecencia ante un tribunal federal de Detroit (Míchigan), que duro unos cinco minutos. Umar Faruk Abdulmutallab, vestido con una camiseta blanca y un pantalón caqui, caminó lentamente en la sala, y confirmó su nombre y su edad, en voz suave y baja, lo que llevó a la jueza Nancy Edmunds a pedirle que hablara alto y claro. Abdulmutallab está acusado de un total de seis cargos, entre ellos «tentativa de asesinato» y «tentativa de utilización de un arma de destrucción masiva», por los que podría ser condenado a cadena perpetua.