El Parlamento alemán prolonga la misión en el país asiático sin alterar el número de militares
04 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Italia anunció ayer que enviará mil soldados más a Afganistán, convirtiéndose así en uno de los primeros países aliados en responder al llamamiento de Barack Obama. Con ese refuerzo, el contingente italiano, formado ya por 2.800 militares, es el cuarto desplegado en Afganistán, tras EE.?UU., el Reino Unido y Alemania.
Más de veinte países ya han anunciado que aumentarán sus tropas, según anunció el portavoz de la OTAN, James Appathurai, en la víspera de la cita de los ministros de Exteriores aliados en Bruselas, en la que se tratará sobre el refuerzo, aunque los compromisos se detallarán el lunes.
La Alianza agradeció ayer a Georgia la «muy sustancial» aportación de tropas, cerca un millar, mientras que el presidente Dimtri Medvédev manifestó que Rusia está dispuesta a apoyar la nueva estrategia de Obama, permitiendo la circulación por su territorio de las tropas y el entrenamiento de las fuerzas de policía. Precisamente ayer, la OTAN y Rusia acordaron reanudar formalmente su cooperación. En Washington, y ante el Congreso de EE.?UU., el jefe del Pentágono, Robert Gates, dijo ayer que el refuerzo estadounidense podría ser un 10% superior a lo anunciado por Obama el martes y llegar a 33.000 soldados.
Votación
El Bundestag aprobó ayer por amplia mayoría prolongar la participación germana en la ISAF por un año más, aunque sin alterar el número de soldados y dejando así en el aire si Alemania se sumará a la lista de países que atienden a la petición de EE.?UU. La votación coincide con el aumento del rechazo popular a esa misión. Según un sondeo de la cadena pública ARD, un 69% de los alemanes exigen la retirada cuanto antes.
Durante el debate que precedió a la votación hubo consenso en que Alemania no debe comprometerse a un aumento de sus tropas mientras no haya claridad sobre una estrategia de toda la comunidad internacional y no solo de EE.?UU. El ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, subrayó que la conferencia sobre Afganistán del 28 de enero «no será una conferencia de donantes o de número de tropas», sino que en ella se hará un análisis estratégico. «Empezar el debate hablando sobre cuántos soldados hay que enviar a Afganistán sería empezar por el tema equivocado», sostuvo.
En otro momento, el ministro de Defensa, Karl Theodor zu Gutenberg, reconoció que en el bombardeo en Kunduz, en el que murieron 142 personas, hubo claros errores, rectificando sus propias palabras -lo había calificado de acertado- nada más asumir el cargo.