El investigador kurdo descalifica las elecciones «surrealistas» que han mantenido en el poder a Karzai y considera muy preocupante la situación en Pakistán
27 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Devastadores atentados suicidas en Pakistán, Afganistán e Irak, incluso en Irán. Y, como telón de fondo, el conflicto israelo-palestino, que parece no tener fin. El empleo de la violencia en Oriente Medio es una constante desde el siglo pasado. Hamit Bozarslan (Turquía, 1958), historiador y politólogo kurdo, antiguo investigador del Centro Marc Bloch de Berlín y Princeton, y actual director de estudios de la Escuela de Ciencias Sociales de París, lo analiza en Una historia de la violencia en Oriente Medio (Península).
-Los talibanes son cada vez más fuertes y Karzai continúa en el poder. ¿Cómo valora la situación en Afganistán?
-La estrategia americana y occidental ha sido errónea porque pensaban que los talibanes eran un actor externo a la sociedad afgana y no tenían apoyo, no se dieron cuenta de que están arraigados dentro de la comunidad pastún, vinculados al nacionalismo afgano y tienen capacidad para ser árbitros en los conflictos. En lugar de reforzar la sociedad civil y la democracia a nivel local, de invertir en hospitales, educación e infraestructuras, se han centrado en la seguridad, han insistido en los símbolos de la democracia, organizando unas elecciones presidenciales totalmente surrealistas, han apoyado a los señores de la guerra y se han olvidado del problema de la droga.
-¿Cree que la solución puede ser reforzar la presencia militar, como plantea Obama?
-No creo en absoluto que sea la solución. La guerra dura ya ocho años, estamos hablando de mucho tiempo, las opiniones públicas occidentales están cansadas y los talibanes siguen gritando en los tejados «vosotros tenéis miedo a morir, nosotros no lo tenemos y tampoco a matar», incluso civiles. No veo cómo con 40.000 o 50.000 soldados más va a cambiar la situación.
-¿Entonces, la alternativa es retirarse de Afganistán?
-Se ha perdido mucho tiempo, los problemas se han vuelto más complejos y el margen de maniobra se ha reducido. No sé cuál es la alternativa, si ya es demasiado tarde, porque hay situaciones sin vuelta atrás. Estamos en un callejón sin salida. Los talibanes se han reforzado y, además, se han convertido en una fuerza armada en Pakistán.
-La situación en Pakistán también es explosiva.
-Es muy preocupante, dada la dimensión del conflicto, sus repercusiones, sobre todo en la India, y el hecho de que posee la bomba atómica. Y también lo es ver cómo un Estado bombardea a su propia población civil. Esto le quita legitimidad y crea las condiciones para que haya más radicalización. Es absolutamente necesario pacificar Pakistán y sabemos de sobra que la militarización no es una solución, sino una estrategia suicida.