El manual militar dice que hay que igualar o superar lo que pagan los insurgentes
18 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La sutileza y la diplomacia no suelen ser las armas preferidas por los militares, y si se trata de Afganistán y de los talibanes, aún menos. El Ejército británico ya no sabe cómo hacer frente a los insurgentes en el país asiático, por lo que ha decidido echar mano de algo que los afganos parecen conocer bien: el soborno. Por este motivo, un manual de campo publicado por el Ejército británico aconseja a sus soldados que, si es necesario, recluten a los insurgentes a cambio de «bolsas de oro».
En el manual se indica a los oficiales británicos que deberían de igualar o superar los alrededor de 10 dólares que pagan los talibanes a diario a los afganos que se unen a sus guerrillas, la manera más eficaz, directa y limpia de disuadir a los afganos de unirse a los talibanes.
El general Paul Newton indicó a The Times que «las mejores armas para hacer frente a los insurgentes no son las que disparan balas». Y agregó: «Hay que usar bolsas de oro para que a corto plazo cambien las dinámicas de la seguridad, pero no se puede arrojar el oro a sus pies, hay que hacerlo con inteligencia».
«Manchados de sangre»
El manual destaca la importancia de hablar con el enemigo, «aunque tenga las manos manchadas de sangre». El general Newton dice que «no tiene sentido hablar a aquellos que no tienen sangre en sus manos». Las doctrinas se basan en la experiencia en Irlanda del Norte.
Estos consejos se conocen el mismo día en que el primer ministro, Gordon Brown, mostró la estrategia del Reino Unido para que el próximo año las tropas abandonen Afganistán. Es año electoral y necesita votos.
Por eso, el primer ministro británico quiere comenzar el 2010 con buen pie, y propone que en enero se celebre una cumbre de la OTAN para fijar un calendario de transferencia del control a las autoridades afganas. En Londres ya se denomina a esa cita «la cumbre para la salida de Afganistán». De momento, los británicos entregarán el próximo año zonas geográficas, «distrito por distrito», como ha dicho Brown, a las autoridades afganas.