Algunos líderes dicen que «no hay mujeres cualificadas» para un puesto como el de presidente de la Unión Europea.
18 nov 2009 . Actualizado a las 12:59 h.La ex presidenta letona Viara Vike-Freiberga denuncia el machismo de los líderes europeos que dicen que «no hay mujeres cualificadas» para un puesto como el de presidente de la Unión Europea.
«Es una mentira, contra la que deberíamos protestar porque implica que de alguna forma el talento sólo se repartió entre los que tienen un tipo de cromosoma», critica la política letona, de 71 años, en declaraciones que publica hoy el diario «The Times».
«Esa gente debería limpiarse los dientes con jabón», afirma Vike-Freiberga, bajo cuya presidencia el pequeño país báltico entró en la Unión Europea y en la OTAN, y que ahora aspira a la presidencia de la Unión Europea.
La política letona critica el secretismo que rodea las maniobras tendentes al nombramiento de la primera persona que ocupará ese puesto, que compara con la forma de proceder de la desaparecida Unión Soviética.
Vike-Freiberga, cuya candidatura a la primera presidencia de la UE aparece en su página de Facebook, reclama mayor transparencia a los políticos del Viejo Continente.
«Lo primero que deberían hacer (los candidatos) es dejar de esconderse tras sus partidarios y declarar abiertamente que están dispuestos a asumir el cargo. Deberían decir que son candidatos no sólo a los veintisiete (líderes europeos) sino a toda Europa para que los ciudadanos sepan qué está ocurriendo», explica.
Vike-Friberga, nominada por los países bálticos para la secretaría general de la ONU tras la salida de Kofi Annan en 2006, afirma que su programa para la presidencia europea se guiaría por el pragmatismo y que se opondría al federalismo.
«Creo firmemente que Europa nació en el Siglo de las Luces con grandes pensadores que introdujeron la idea del pragmatismo como (John) Locke y (David) Hume», afirma la ex dirigente letona, que estudió en Canadá y fue profesora de Lingüística en la Universidad de Montreal.
Vik-Friberga critica, por otro lado, que la prensa le aplique el mote de «Dama de Hierro» como a la ex primera ministra británica Margaret Thatcher.
«En el momento en que los periodistas se topan con una mujer que parece tener opiniones propias y que está dispuesta a exponerlas sin atisbo de timidez, alguien con una personalidad como la mía, le dan un mote así», se queja.